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Arcelor invertirá en la acería de Gijón a pesar del rechazo al ajuste

Producir en la instalación asturiana es entre un 20% y un 30% más caro que en otras plantas europeas de la multinacional

Uno de los convertidores de la acería de Arcelor-Mittal en la factoría de Gijón.

Uno de los convertidores de la acería de Arcelor-Mittal en la factoría de Gijón.

ArcelorMittal se ha marcado el objetivo de que la acería de Gijón –en números rojos desde hace años– reduzca sus costes, superiores a los de otras plantas de similares características del grupo en Europa, y su calidad. Quiere hacerlo ya. Para conseguirlo, en el acuerdo que la dirección de

La siderúrgica había planteado la amortización de 14 puestos en la acería; sin embargo, los trabajadores rechazaron ese ajuste en un referéndum celebrado el viernes pasado. Por eso, los sindicatos y la empresa decidieron dejar apartado ese punto caliente del plan de largos y dar impulso al resto de medidas para no perder más tiempo, ya que la intención es que las inversiones y el resto de cambios estén en marcha a lo largo de esta primera mitad de año. Las mejoras previstas, recoge el acta del acuerdo, permitirá ir mejorando la carga de trabajo de la acería –que en 2020 había caído un 36%– para alcanzar durante esta primera mitad del año un ritmo productivo de 700.000 toneladas. No obstante, el objetivo a medio plazo es llevar a este taller al máximo de su capacidad y alcanzar las 850.000 toneladas. Aunque, matizan, eso dependerá de la recuperación de la demanda.

La mejora del ritmo productivo tendrá, lógicamente, consecuencias aguas abajo. Arcelor pretende también “saturar” (lo dice así en el plan) al tren de alambrón, una de las instalaciones que más ha sufrido el golpe de la crisis sobre el sector automovilístico para que alcance este año las 410.000 toneladas de producción. Mientras que en el caso del carril se apunta que esta instalación, después de las importantes inversiones realizadas para poder hacer vías del tren de mayor longitud, debe hacer un esfuerzo extra para mejorar su producción y su calidad por la exigencia de los propios clientes. Arcelor estima que este año llegará a producir 280.000 toneladas. No obstante, la siderúrgica dice que este taller debe aspirar a ser una de las instalaciones de referencia.

Brecha de costes

Todas estas medidas incluidas en el plan de productividad están orientadas a acabar con la brecha de costes que supone producir acero en Gijón con respecto a cualquier otra planta del grupo en Europa. En el propio documento se pone cifra a esa fisura. Producir lo que se conoce como “blooms” y “palanquilla” –con los que se hace el carril y el alambrón– es entre un 20 y un 30% más caro en la región. En buena parte, debido a los elevados precios de la factura eléctrica, puntualizaron fuentes sindicales. El documento también recoge que las previsiones para las instalaciones asturianas a corto plazo “son muy inciertas”.

El plan de largos

  • La acería. Arcelor pretende poner en marcha ya 8 mejoras en este taller que incluyen inversiones tanto en mejorar la maquinaria como mantenimiento, así como cambios relevantes en la forma gestión de esta instalación, de la que depende uno de los dos hornos altos.
  • Alambrón. Para este taller los sindicatos y Arcelor habían pactado una amortización de cinco empleos. El plan definitivo también incluye inversiones y cambios en la gestión.
  • Carril. En esta instalación Arcelor no había previsto ninguna amortización. Si que prevé llevar a cabo una serie de mejoras organizativas para que sea más productiva.

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