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Armón reabrirá Barreras construyendo la estructura de un buque oceanográfico

Sincronizará varias construcciones a la vez en el astillero vigués pero contratará con prudencia | El grupo pujará por barcos para eólica marina

Recreación del buque que Armón hará en Barreras para el Instituto Español de Oceanografía.

El grupo asturiano Armón pretende acometer el reflotamiento del astillero vigués Hijos de J. Barreras, una vez que tome posesión de su unidad productiva, con decisión pero con cautela: “Los pasos hay que darlos con tiento. Nos encontramos en un mercado muy complejo donde la competencia turca y asiática es durísima, por lo que debemos contratar con cabeza y humildad”, dijo el director de Armón Vigo, Santiago Martín.

La compañía da por hecho, eso sí, que se colmarán las gradas y que se ejecutarán construcciones de forma simultánea. “El tiempo y el mercado nos dirán exactamente el número de unidades, pero en nuestras modestas instalaciones actuales de Vigo ya hemos llegado a tener 10 buques en distintos estados de construcción”. Por lo pronto, la dirección de esta compañía ya sabe con qué proyecto iniciará la actividad la nueva Barreras: la estructura del futuro buque insignia del Instituto Español de Oceanografía (IEO), que será bautizado como “Odón de Buen”.

“Muy probablemente, el ocenográfico de Islandia estrenará las nuevas gradas, pero ya antes acometeremos trabajos de estructura del nuevo oceanográfico español”, señaló. Tendrá algo menos de 85 metros de eslora, con un coste de casi 70 millones de euros. “El mismo día que podamos acceder a las instalaciones, nos pondremos en marcha a producir en Barreras. Ya estamos necesitados de espacio”, agrega Martín.

Armón ya ha solicitado presupuestos a empresas para la retirada y achatarramiento que los cascos del proyecto para la naviera Havila, que ocupan hoy las dos gradas disponibles, aunque deberán contar antes con el visto bueno judicial definitivo para ello. En un plazo de quince meses, el grupo invertirá hasta seis millones de euros en la modernización de las instalaciones: “Tenemos que facilitar los flujos de movimiento entre las dos factorías –hay un muro que las separa–, transformar el varadero y su maquinilla, permitir un autoconsumo energético, potenciar las redes informáticas y la coordinación digital con el resto de las factorías del grupo”, explicó el directivo. Es “urgente”, agregó, “revisar maquinaria, robotizar, mejorar procesos de pre-montaje de estructuras y comprar nuevas grúas que faciliten un trabajo más eficiente. Queda un trabajo largo por hacer, pero contamos con la experiencia adquirida en la adquisición del resto de factorías del Grupo Armón”.

Entre los proyectos de futuro para Barreras figuran “ferries” para pasajeros y carga rodada (“ro-pax”), y también nichos de mercado en los que su rival en la puja, el también asturiano Gondán, es especialista. “Se prevén años de mucha actividad en el sector eólico ‘offshore’, por lo que estaremos encantados de acceder a dicho mercado. Vigo tiene el conocimiento y la experiencia, así que debemos intentar acceder a esa posibilidad”.

Un informe de la compañía Edda Wind, especializada en la asistencia a polígonos eólicos marinos, cifra en 200 las unidades CSOV (Commissioning Service Operation Vessel) para el año 2030, sin contar con la demanda china.

La oportunidad

El director de Armón Vigo explica que la decisión de optar por las instalaciones de Barreras surgió tanto de las propias necesidades de espacio del grupo como de la satisfactoria relación del astillero con el Concello, la Autoridad Portuaria, Universidad, socios tecnológicos y empresas auxiliares de Vigo. “Cuando algo funciona y el resultado es satisfactorio debemos invertir en ello. Las instalaciones se nos quedaban pequeñas y nuestros clientes cada vez nos demandaban buques de mayor porte, por lo que la oportunidad de compra de las instalaciones vecinas de Hijos de J. Barreras nos pareció excelente”.

Sobre la mesa estuvo la posibilidad de concurrir al proceso de venta con otro astillero de Vigo, para compartir después las instalaciones. “Exploramos la posibilidad de una compra conjunta, pero por diversos motivos no alcanzamos un acuerdo”. A pesar de la enorme competencia en el sector – “nos encontramos con ellos en innumerables concursos”–, para Santiago Martín “la buena imagen de Vigo y su industria es fundamental para todos los actores implicados, por lo que celebramos los éxitos de astilleros como Freire, Cardama o Nodosa ya que redunda en nuestro propio beneficio”.

La compañía que dirige Laudelino Alperi desembarcó en la ciudad gallega hace más de 22 años, en las instalaciones de la antigua Construcciones Navales Santodomingo. “El resultado no ha podido ser mejor. El origen es humilde y el crecimiento es equivalente al de la ciudad: siempre acompañado por la pesca. El Grupo ha crecido desde entonces, pero el manejo de la empresa sigue siendo familiar y basado en el esfuerzo y la pasión en los proyectos realizados”, señaló Martín.

A juicio del directivo de Armón, se debe “potenciar la formación para adaptarnos a las nuevas tecnologías demandadas”. “Lideramos la construcción de oceanográficos en el mundo, somos protagonistas en pesca, ‘offshore’, ‘ferries’...”, indicó el ejecutivo, quien llama a aprovechar las referencias internacionales con las que cuenta el sector y su ecosistema industrial. “Vigo es una gran bolsa de talento”, apostilla. En lo laboral, Martín confía en que el despido de buena parte de la actual plantilla de Barreras –Armón se subrogará una veintena de contratos– no genere conflictividad. “Respetamos todas las opiniones y a todos los colectivos y empatizamos con sus reivindicaciones. En estos 22 años de trabajo en Vigo siempre nos hemos sentido apoyados por todos los actores principales, incluida la Industria Auxiliar y los sindicatos. Nuestro gran objetivo es hacer lo único que sabemos, construir barcos”.

Y hacerlo con mucho valor añadido, que permita competir a nivel internacional con actores con mano de obra barata. “Nos queda apostar por el diseño, diferenciarnos y trabajar muy duro. Debemos volver a implantar una cultura del esfuerzo para conseguir mantener nuestro nivel de vida y a la vez ser competitivos”. En cuanto al Perte del naval, ya aprobado por el Consejo de Ministros, Santiago Martín es cauto. “Es pronto para evaluarlo y debemos comenzar a explorar sus posibilidades. Confiamos en que nos den acceso claro a los fondos también a los astilleros privados. Necesitamos una dirección política que nos conozca y que entienda que el sector naval es clave para el desarrollo tecnológico e industrial de áreas como la ciudad de Vigo”, agregó.

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