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El sello musical que nace en un escaparate

Pol González, cofundador de Gallery Studio y su director creativo

Todo empieza con un gran escaparate inutilizado en una nave vacía pensada para ser casa de proyectos artísticos y culturales. De allí, y gracias también a un pequeño golpe de suerte, un proyecto que acumula casi 200.000 suscripciones en Youtube y algo más de 48 millones de visitas, que factura en torno a medio millón de euros, que ya trabaja en su propio sello discográfico y que estudia cómo abrir negocio en Estados Unidos y América Latina. Gallery Studio, que pende de la productora audiovisual White Horse y, a su vez, de la agencia de comunicación Folch Studio, trabaja de hecho para constituirse como empresa independiente y lograr, así, todos estos planes. Es la primera ‘start-up’ de música, dicen, nacida en España.

Y, ahora sí, todo empieza con un escaparate vacío. White Horse, la productora audiovisual de la agencia de comunicación y diseño Folch, se había agenciado hacía poco una nave en el barrio del Poblenou, en Barcelona, un espacio que concebía como un proyecto en sí mismo: la idea era que funcionara como cafetería, escenario de sesiones culturales, foro de proyectos o actividades… 

"Teníamos la inquietud de tener más relación con el entorno de la música, porque en nuestra naturaleza de agencia habíamos visto que era un elemento de comunicación muy fuerte y porque entendíamos que era un sitio donde había muchísima capacidad de conexión con la gente", recuerda el ahora cofundador y director creativo de Gallery Studio, Pol González. Lo normal hubiese sido lanzarse a fabricar videoclips, explica, pero el mercado se les antojó obsoleto. Poca oferta había, en cambio, que pasara por meter a un artista dentro de una vitrina para que grabara una versión en vivo (y algo diferente) de alguna de sus canciones.

Empezaron con Allizz y Amaia y su El encuentro, gracias a una casualidad que se los puso enfrente, siguieron con Paula Cendejas, con Rojuu, y con Morad, con cuya sesión, que supera ya los 8 millones de visualizaciones, empezó la fiesta de verdad. Raro es no haber visto alguno de los más de 40 vídeos de artistas como Rigoberta Bandini, Julieta Venegas, Luna Ki, Yung Beef o ARON, versionando sus temas tras un escaparate que da a la calle y que muestra una sala de grabación toda blanca y con solo un micrófono.

"Es un formato donde ves el artista actuar de verdad, este es el valor que tiene: nosotros tenemos que lograr que con la cámara no hagamos grandes cosas, que lo que pase allí dentro sea especial y nosotros lo captemos", analiza González. "Ahora lo que estamos intentando es que el tema salga directamente con nosotros", confiesa a continuación.

Plan de empresa

En paralelo trabajan en su constitución formal como empresa. "Cuando entendimos el potencial que tenía como marca, es cuando decidimos dar el paso", afirma el director creativo de la firma. "Vimos que es más que un formato", añade.

La cuestión es que al principio se trataba de un proyecto más de la productora audiovisual White Horse, pero ahora, tras el éxito de sus Gallery Sessions y de lo bien que han marchado otras propuestas suyas como Room -un formato específico para TikTok-, tienen claro que pueden funcionar como compañía independiente. Tanto es así, que incluso han registrado su sello musical para poder lanzar canciones propias. 

La viabilidad económica no les preocupa. Hoy en día el proyecto ya tiene sus ingresos. Por un lado, por la vía clásica, la de los ‘royalties’: Gallery Studio se queda con un porcentaje de lo que ingresen los artistas gracias a esta nueva versión de sus canciones. Tienen también acuerdos de colaboración con plataformas como Amazon, que por ejemplo patrocina ahora unas sesiones especiales que van acompañadas de una entrevista con el artista. Y patrocinajes más al uso como con Adidas o Bershka.

"Y por último -agrega González-, igual que tienes capacidad prescriptora de cara a la audiencia también la tienes de cara a las marcas: nosotros sabemos hacer contenido, así que ahora estamos preparando, por ejemplo, una serie tipo documental". "Gallery lo conoce cada vez más gente, así que creemos en su capacidad de preescribir", insiste.

De ahí que los planes de crecimiento no sean precisamente pequeños. No descartan buscar socios o acudir al capital riesgo para financiar su expansión y, de hecho, están tejiendo contactos en Estados Unidos y América Latina para montar allí la versión americana de Gallery. "Y en este caso no iría de la mano de White Horse", avisa el mismo. "Para eso lo hacemos: ahora estamos operando de este modo, pero eventualmente White Horse hará la suya y Gallery Studio, también", concluye.

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