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RAMÓN MANDADO | Maestro, especialista en caligrafía racional

"Mejorar la técnica de caligrafía ayuda a dormir mejor, a trabajar con más paciencia y constancia"

"Escribir con el bolígrafo y la mano apretados constantemente produce alteraciones en la memoria y el sistema inmunitario"

Ramón Mandado, ayer, en Gijón. JUAN PLAZA

El gijonés Ramón Mandado es "maestro de toda la vida" de Infantil y Audición y Lenguaje. Además ha estudiado grafología y es ha especializado en las dificultades de aprendizaje, atención y conducta, que aborda desde hace una década a través de la llamada caligrafía racional. En los últimos diez años se ha consagrado a la edición de un "Cuaderno de Caligrafía Racional", una innovadora publicación que enseña la forma de escribir que potencia las capacidades cognitivas y la inteligencia emocional y que también resulta "una extraordinaria herramienta en la prevención y corrección de dificultades de aprendizaje, atención, conducta o relación". Es un método disponible para todos los interesados, porque parte de su labor es solidaria, de "compartir una técnica que puede ser muy beneficiosa para todo el mundo". Ayer la presentó en el Centro Municipal de El Llano.

- ¿En qué consiste la caligrafía racional?

-Un genio alicantino, Vicente Lledó, descubrió en los años 80 que le podía dar la vuelta a la escritura. Estamos acostumbrados a que la escritura muestre nuestra personalidad y así hagamos un análisis de ella, pero él vio que si nosotros hacemos los trazos de forma más armónica podremos crear también una conducta más armónica. Es decir, le dio la vuelta al gesto.

- ¿En qué sentido?

-Las investigaciones sobre todos los gestos que producen neuroplasticidad son hoy en día muy completas, y la escritura es un microgesto fundamental que obliga al cerebro a un mayor trabajo. Por eso los homínidos cuando desarrollamos el pulgar oponible pudimos desarrollar más la inteligencia que otros animales. Los neurólogos dicen que a cualquier edad deberíamos hacer aprendizajes nuevos que ayuden a crear nuevas redes neuronales y que no haya tanta degeneración cognitiva. Por eso cuando a un niño que tenga problemas de atención, de conducta o de comprensión le cambias la escritura le enseñas a cambiar ciertos parámetros que expresa en su forma de escribir: un exceso de presión donde no hace falta, unos picos donde hace falta curva... si le armonizas la escritura le vas a armonizar la conducta. La mano y el cerebro están tan conectados que conseguir esto es posible.

- ¿Se trataría de conseguir una escritura consciente?

-Sí, es una expresión que me encanta porque realmente una simple "l" dice mucho de nosotros. Normalmente enseñamos a los niños a diferenciar cuando suben el trazo y cuando lo bajan, pero hay que mirar si el trazo es fino o grueso, si se hace más ágil o más lento, porque con ello se manifiesta un control correcto o una atención adecuada. Pero si se hace al revés, y eso se ve muchas veces sin lupa, el profesorado no tiene la consciencia de que en una letra hay tantas cosas que mirar y por lo tanto no se le presta ayuda al alumno.

- ¿Cuántas cosas se pueden ver en una letra?

-Un total de 24, porque por ejemplo en la "l" hay un trazo que sube (que representa la atención) y otro que baja (la compresión y la memoria), pero también hay una curva (la creatividad) uno que avanza (la liberación emocional), que multiplicadas por las características como presión, velocidad, tamaño, ubicación... salen un montón de rasgos. En un niño que no tenga problemas emocionales ni de conducta no hay problema con estos trazos, pero hay otros casos en los que se ve muy claro.

- ¿Cuál es entonces su objetivo?

-Dar a conocer esta técnica en todos los lugares posibles. Nos han invitado a presentarla en Argentina, Chile y Uruguay en el mes de octubre, y para el año que viene iremos a otros países. El cuaderno está siendo distribuido entre los centros educativos que lo demanden, con el fin fundamental de convertir el bolígrafo o el lápiz en una herramienta de desarrollo y potenciación de la inteligencia emocional y las capacidades cognitivas.

- ¿Funciona siempre?

-Vicente Lledó descubrió que seas chino, seas árabe, español o escribas en hebreo, da igual: sólo puedes trazar doce movimientos. Tres que suben, tres que bajan, tres que avanzan y tres que regresan. Cualquier otro trazo es la combinación de cuatro de ellos. Y esto es muy importante, porque estos trazos tienen un reflejo neurofisiológico. Lledó investigó qué ocurría con cada trazo, y vio que la energía que imprimía el dedo al lápiz para crear cada trazo es la misma que cuando alguien hace un gesto corporal. Cuando alguien mira hacia arriba buscas lo que no tienes; cuando miras hacia abajo quieres ver lo que ya tienes, y lo mismo ocurre con la caligrafía de forma inconsciente: subir es tomar la energía, los trazos descendentes son sentir la energía que ya tenemos.

- ¿Por ejemplo?

-Si un niño al trazar una letra "l" en vez de subir el trazo rápido y bajar más lento lo hace al revés, significa que no ha estado prestando atención a lo que dice el maestro, y la forma de hacer el trazo descendente rápido nos dice mucho de la memoria, de cómo está almacenando la información, de cómo siente su orden y su control.

- ¿Qué hacer para cambiarlo?

-Solo con modificarle la velocidad del trazo ascendente y descendente es increíble ver el cambio: memorizan mejor y ven que tienen más poder del que creían. El poder baja del cerebro a la mano y de la mano vuelve a subir al cerebro.

- ¿Todo eso se consigue con el cuaderno que han editado?

-El cuaderno es un minitratado que va indicando la forma de hacer cada trazo: más ágiles, mas finos, más lentos... Y en cada caso va explicando qué significa a nivel mental, emocional y orgánico. Eso nos ayuda a ver los cambios que se pueden dar puntualmente en los niños, si tienen miedo, si tienen impulsividad, estrés, ansiedad... y se le puede ir guiando en los trazos de su escritura para ayudar a su control. Estamos manejando hasta 72 variables de las que un tercio son más emocionales, otras más cognitivas y otras más orgánicas, como la constancia o la paciencia. Y es apasionante poder decir a los padres y profesores que en el caso de que el niño no funcione en algún aspecto, eso se puede corregir de forma sencilla. Igual que vas a un gimnasio para fortalecer músculos determinados, se puede hacer lo mismo con la escritura para corregir las carencias que se presenten. Además hemos procurado que el cuaderno sea divertido para que a los niños les guste. Y eso se completa con ejercicios más técnicos ayudando a los niños a liberar tensiones en la mano para que escriban más relajados.

- ¿Cuál es la importancia de escribir con la mano relajada?

-Es fundamental, hay que dejar claro a la sociedad que escribir con el bolígrafo y la mano apretados constantemente produce alteraciones en la memoria, en la concentración e incluso en el sistema inmunitario, porque obliga al cerebro a segregar la misma bioquímica que surge cuando estamos en tensión máxima, en situaciones de riesgo extremo. Tenemos que fijarnos mucho en la forma de escribir de los más pequeños, y lo más importante que nosotros enseñamos en los talleres es a liberar la muñeca y los dedos de la tensión, explicándoles que el dedo índice está relacionado con la inteligencia; el corazón se llama así porque está relacionado con las emociones, y el pulgar con la voluntad. Si no se colocan bien los dedos, ya estás enviando al cerebro una alteración del sistema nervioso y de una jerarquía equivocada. Son cosas desconocidas y muy importantes.

- ¿Esto se puede aplicar a los adultos o ya es demasiado tarde?

-Muchos adultos vienen a los talleres porque esta técnica de caligrafía les ayuda a dormir mejor, a trabajar con más paciencia y constancia. Los adultos también necesitamos mejorar nuestra mente, nuestro sistema nervioso. Igual que hay yoga o mindfulness hay gente que va a caligrafía. Los orientales aman tanto este arte que en China se están poniendo de moda de nuevo las escuelas de caligrafía, para recuperar una tradición milenaria que ayudaba a la gente a relajarse y concentrarse. Hoy en día se está aplicando a niños que tienen dos móviles y son supertecnológicos, y para ellos es la técnica más efectiva para alcanzar la plasticidad neuronal.

- ¿Aquí también se alcanzan buenos resultados?

-Muchas veces los profesores me llaman para que les explique por qué un alumno ha mejorado tanto en atención y comprensión, simplemente aplicando esta técnica de cambio de escritura que ha llevado a cambiar la conducta a nivel cerebral. Es algo aún desconocido, pero estoy convencido de que en unos años esta técnica estará generalizada, como ha sucedido con otras como el Pilates, del que nadie había oído hablar antes.

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