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El gijonés que ha pintado todos los “Pueblos ejemplares” de Asturias

Valentín del Fresno recrea los 31 espacios de Asturias distinguidos por la Fundación Princesa: “Descubrirlos es muy especial”

Valentín del Fresno observa en su estudio una lámina ante la recreación de un palacete indiano de Colombres, localidad distinguida en 2015.

Valentín del Fresno observa en su estudio una lámina ante la recreación de un palacete indiano de Colombres, localidad distinguida en 2015.

A Valentín del Fresno le llegó el encierro de la pandemia con una tarea por hacer. Justo antes de que el covid entrase de lleno se había dedicado a visitar junto a unos amigos los 31 núcleos distinguidos con el premio “Pueblo Ejemplar”. Allí tomó sus notas, charló con sus vecinos, disfrutó de su gastronomía y grabó en su retina una idea para plasmarla después en su estudio del barrio gijonés de La Arena. Pintor jubilado, este piloñés afincado toda su vida en Gijón, ha pasado los últimos meses dibujando los rincones más laureados de la región. “Descubrirlos a fondo es algo muy especial. Disfruté mucho de la experiencia”, cuenta. Una colección que guarda en su domicilio ahora con cariño, y que le gustaría que pudiese llegar al público. “Estaría bien que la Fundación Princesa de Asturias, o algún museo o exposición la adquiriese. No tengo un fin económico, no voy a cobrar nada, pero es una colección guapa, es una forma de conocer la belleza de esos pueblos condecorados en Asturias”, describe.

Cada una de las 31 obras tiene su historia. “Aparte de la belleza del pueblo siempre se distinguía algo más, sus actividades o su personalidad, eso es lo que he querido transmitir”, revela Valentín del Fresno. Pintado con acuarela, en tamaño 36x5, su sello personal para los paisajes traslada a una sensación especial que llega incluso a algunos de los vecinos de los pueblos. “La experiencia que he tenido siempre es que muchas veces hasta gente de los propios pueblos no conoce a fondos sus rincones, y se ven sorprendidos al verlo en un cuadro”, desvela del Fresno.

Cada uno de las 31 obras que componen esta colección aporta una perspectiva distinta. “He intentado alejarme de esa imagen tan general de la plaza de la iglesia, que siempre es muy icónica, aunque en algunos lugares ha sido inevitable, porque representaba mucho”, añade.

Su niñez la pasó en Infiesto, por eso, a la hora de elegir el pueblo que más le ha impactado, se queda con Torazo (distinguido en 2008). “Por su cercanía a Infiesto, y por ser mi mujer de allí, me transmite mucho. He dibujado la procesión, la fiesta del Carmen de Torazo y una casa que fue parte de la familia de mi mujer”, relata el artista piloñés, ya jubilado, que mantiene en su estudio infinidad de obras que le sirven para distraerse. “Lo último que he pintado ha sido la plaza donde está Casa Víctor en Somió, a raíz de que fue noticia por la muerte de su histórico dueño”, matiza.

Volviendo a sus preferencias del “Pueblo Ejemplar”, Valentín del Fresno destaca Ibias (premiada por su comunidad vecinal y educativa en 2009), un concejo que conoció para este trabajo, y en el que dibujó un paisaje de primavera. Y para cerrar añade al ranking Lastres (2010). “Es el típico puerto marinero asturiano, y no puede faltar el mar”, subraya.

Charlar con la gente de los pueblos le apasionó. “Es un orgullo para ellos, aunque algunos ya les queda muy lejos y ya lo olvidaron un poco, pero es verdad que se nota que les cambió la vida”, apunta Del Fresno. Su viaje para documentarse le dejó un par de anécdotas. “En San Esteban de Cuñaba (1990), el primero de todos, salvo una gallina y un gato apenas encontramos gente para preguntar. Y en Xomezana (1998), en Lena, la gente fue muy cariñosa, hasta me regalaron plantas salvajes”, concluye.

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