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Crítica / Arte

El 30+5 de Aurora Vigil-Escalera

La muestra incluye 60 obras de una treintena de artistas vinculados a sus 35 años como galerista

El viernes 14, día de San Valentín, a las 20 horas, se inauguró en la Galería Aurora Vigil-Escalera la exposición aniversario titulada 30+5, que incluye los 30 años de la Galería Van Dyck (1982-2016), en la calle Menéndez Valdés, gestionada por los padres de Aurora (Alberto y Angelines) y ella como socia, y los cinco años en el nuevo espacio de la calle Capua, esquina a Marqués de Casa Valdés. Se exponen unas 60 obras de 30 artistas ligados a la Galería.

El acto, con vino español y pincho para los asistentes, que llenaban la sala, terminó con palabras de Juan Carlos Gea y la propia Aurora. Juan Carlos alabó la entrega y constante trabajo de Aurora. Y ella contó cómo está llevando la obra de sus artistas a Lima (Perú) y Lisboa, siendo sus próximas prioridades exponer en Japón, Dubái y los Emiratos Árabes en general.

Veamos ahora alguna de las obras. Hay que empezar por el genial Herminio (1945. La Caridad. Asturias), que utiliza en sus obras una de las energías fundamentales del universo, el magnetismo. Arriba, encima de la escalera, un tubo rojo sobre espejo doblado; y abajo una preciosa obra en blanco y negro, más siete piezas de las que Herminio me dice que tarda unos segundos en dibujarlas, pues se ha fabricado pinceles especiales para ellas. Herminio empezó introduciendo trozos de plomo en grandes piezas de madera que se mantenían en un equilibrio inestable, y utilizando imanes recuperados de chatarra para sus pequeñas piezas de carros y otros aperos agrícolas, realizados con hilos eléctricos de cobre. (Galería Vértice. Oviedo, 1998). Ahora emplea imanes no perecederos de neodimio y recibe encargos de empresas tecnológicas punteras en el planeta para adornar sus jardines y habitáculos. Han escrito sobre su obra Juan Manuel Bonet, Emilio Marcos Vallaure y Rubén Suárez.

De Gonzalo García, que vive en Gijón y ha restaurado en su taller una moto Harley-Davidson, tenemos arriba la pieza "Tentepieso", en madera de tilo, cuchu de vaca y plomo; y en la parte baja de la galería, "Rinopoda", dos pies cuyo dedo gordo termina en cabeza de rinoceronte, uno en hierro y resina y el otro en aluminio y resina.

Pablo Armesto trabaja con fibra óptica. Ver su "Eclipse menguante" Dionisio González aporta una fotografía de un pueblo brasileño. David Rodríguez Caballero pasa del plano al volumen. Y Carlos Albert expone dos mini piezas de acero, teñidas de rojo. Obras como estas, pero a gran tamaño, adornan paseos y espacios comerciales.

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