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Gondán incorpora su primer robot de soldadura

“Nos permite aumentar la capacidad de trabajo”, dice César Mateo, jefe de producción del astillero, sobre el nuevo aparato, fabricado en Finlandia y pionero en España

César Mateo, con el nuevo robot a su espalda. Tania Cascudo

El figuerense Mario Zamudio, con siete años de experiencia como soldador, nunca se imaginó a los mandos de un robot de soldadura. Sin embargo, desde hace unas semanas, trabaja con el Visual Robot Welding Panel Control, un avanzado aparato, fabricado en Finlandia, y que la firma castropolense Astilleros Gondán acaba de instalar en una nave recién construida en el polígono industrial de Barres. Es el primer robot de este tipo que trabaja en España.

El jefe de Producción de Gondán, César Mateo, explica que hace tiempo que existía en el mercado tecnología de este tipo, pero solo unos pocos años que se fabrican robots adaptados al naval. El de Gondán ha sido fabricado por la empresa finlandesa PEMA, que lo ideó para servir a los astilleros del país nórdico.

“El robot nos permite aumentar la capacidad de producción y, aunque es fácil decir eso de que pretendemos cambiar personas por robots, nada más lejos de la realidad. De hecho, en esta nave que estamos preparando, trabajarán veinte empleados”, precisa Mateo. En definitiva, con esta nueva tecnología de vanguardia, Gondán busca poder producir más rápido para cumplir con los exigentes plazos de entrega que fijan los armadores.

El robot lo maneja una sola persona, aunque Gondán quiere formar a dos o tres trabajadores para que puedan relevarse en caso de necesidad. El primero formado para su uso es un soldador ya cualificado. Buscaban a un perfil joven, que no tuviera miedo a las nuevas tecnologías y eligieron a Mario Zamudio. Este último admite que le gusta la informática, aunque reconoce la complejidad del robot: “Es muy práctico, aunque aún estoy aprendiendo”.

El operario Mario Zamudio, a los mandos del aparato, mientras Mateo conversa con el jefe de equipo Fernando Veiga.

El operario Mario Zamudio, a los mandos del aparato, mientras Mateo conversa con el jefe de equipo Fernando Veiga. T. CASCUDO

Zamudio considera que las ventajas del aparato frente a una persona son su rapidez y la continuidad que da a las piezas al “aplicar siempre el mismo calor”. Sin embargo, bromea, “de momento, la limpieza posterior sigue habiendo que hacerla a mano”. El jefe de producción abunda en la descripción de Zamudio: “El robot es un poco más rápido que un soldador, pero, la principal ventaja, es que el proceso es mucho más controlado y tiene menos imperfecciones, así que se reducen las deformaciones de la pieza”.

El aparato cuenta con un sistema de cámaras que escanean las piezas para, a continuación, programar la soldadura. “Es bastante intuitivo”, añade Mateo. En concreto, el robot se ocupará de soldar micropaneles de acero de entre cinco y diez metros cuadrados que, posteriormente, formarán parte del casco del buque que se construye en las instalaciones del puerto de Figueras. El debut del robot será en la construcción del segundo de los dos barcos de apoyo a eólicos marinos, que se están haciendo por encargo del armador noruego Østensjø Rederi.

detalle de un trabajo de soldadura del robot.

detalle de un trabajo de soldadura del robot. T. CASCUDO

El robot, que se mueve sobre unos raíles y cuenta con diferentes dispositivos de seguridad, llegó en febrero y, tras diez días de montaje y formación, ahora está en el proceso de inicio de la producción. Ocupa unas dimensiones de trabajo de cinco metros de ancho por veintinco de largo y se ha reservado un espacio en la nave para el futuro crecimiento de su área de trabajo. En la nave, de 2.600 metros cuadrados, habrá además una zona de calderería y de remate de las piezas que fabrique el robot, que después se transportarán por carretera hasta Figueras.

En los últimos años, Gondán, que sigue con dificultades para conseguir personal formado en la zona, ha ido ampliando sus instalaciones en el polígono de Barres, ya que en el puerto figuerense el espacio es muy reducido. “Podemos sacar para Barres todo aquello que se pueda transportar fácilmente por carretera”, añade el jefe de Producción del astillero.

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