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¿A qué esperan?

El Gobierno tiene que cumplir ya los compromisos adquiridos con la ciudadanía y la agenda social que le llevó a Moncloa

No hay ningún motivo para aplazarlo más. Y este Primero de Mayo se lo tenemos que recordar, lo vamos a exigir de nuevo. El Gobierno tiene que cumplir ya los compromisos adquiridos con la ciudadanía y los sindicatos, y la agenda social que le llevó a la Moncloa.

No hay ningún argumento para no subir el salario mínimo interprofesional. Hay que hacerlo para avanzar en el objetivo de llegar al 60% del salario medio como establece la Carta Social Europea. Hay que subirlo porque así lo están haciendo además todos los países europeos que lo tienen. Y hay que hacerlo porque es de justicia. También en Asturias, donde hay 25.000 personas sobreviviendo a duras penas con él, trabajadores y trabajadoras en riesgo de pobreza a pesar de contar con un empleo.

No hay razones que impidan derogar la reforma laboral. Es una promesa que nos hicieron y que hay que cumplir. CC OO luchó durante años, convocando huelgas generales y cientos de movilizaciones, contra esta trituradora de empleos y derechos laborales, la “reforma” más dañina contra la clase trabajadora que ha conocido nuestra democracia. Una norma impuesta también contra los sindicatos, y aplaudida por una patronal que ahora no quiere tocarla. Pero no es el Gobierno de la patronal. Y, por tanto, no puede otorgarse el derecho de veto a los empresarios. Derogación ya.

Y luego están las pensiones. ¿Cómo no van a estar defraudados y enfadados los cientos de miles de pensionistas que, convocados por los sindicatos y otras organizaciones de mayores, se movilizaron durante años para exigir la derogación de la reforma impuesta por el PP y que las empobrece y pone en riesgo? El Gobierno recogió ese clamor y prometió hacerlo. ¿A qué esperan?

En Asturias tenemos motivos añadidos para estar decepcionados. Porque tenemos nuestras propias demandas a las promesas incumplidas. Hablamos de la industria, pilar básico de la economía asturiana, y que se tambalea porque el Gobierno no ha arrimado el hombro para afianzarla.

A una transición energética injusta, que nos está pasando literalmente por encima, hay que sumar el fallido estatuto para la gran industria electrointensiva, que no alivia las necesidades del sector.

Y mientras el Gobierno central no cumple con sus promesas, el asturiano no se lo exige con la firmeza que debería. Por eso estamos apremiando a Barbón para que se reúna con Sánchez y le traslade las reivindicaciones que son una clamor en la región y están recogidas en la Alianza por la Industria que hemos firmado.

Este Primero de Mayo estamos exigiendo también dignidad en el empleo. Desde la irrupción de la pandemia ha habido trabajadores y trabajadoras esenciales que merecen el reconocimiento social: en el ámbito sanitario, en las residencias de mayores, en los sectores del transporte, la limpieza y la alimentación, en la ayuda a domicilio, en la seguridad y los medios de comunicación...

Pero merecen más que un aplauso, merecen derechos, merecen decisiones concretas que mejoren sus condiciones de trabajo, tantas veces penosas. Tenemos que acabar con la precariedad endémica que se ceba especialmente con las personas jóvenes y las mujeres. Tenemos que mejorar las prestaciones por desempleo para quienes son privados del derecho al trabajo (más de la mitad de las personas en paro en Asturias). Hay que actuar decididamente contra la siniestralidad laboral, que ya se ha llevado la vida de 11 personas en nuestra región en lo que va de año, y que son cifras inasumibles. Y necesitamos una ley de igualdad salarial que acabe con una brecha que Asturias lidera en el país.

Trabajo decente para una vida digna. Eso necesitamos. Y eso reivindicamos.

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