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Los arquitectos piden que se paralice la edificación de pisos en la Fábrica de Gas

El colegio profesional alerta de "pérdidas irreparables" si la propiedad ejecuta el proyecto de Portela y se ofrece a mediar ante el Ayuntamiento

El gasómetro, junto a la nave de la Popular Ovetense, desde la calle del Postigo.

El gasómetro, junto a la nave de la Popular Ovetense, desde la calle del Postigo. MIKI LÓPEZ

El Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias se propone ejercer de mediador entre la propiedad de la Fábrica de Gas -la empresa EDP, antes Hidrocantábrico- y el Ayuntamiento de Oviedo para paralizar la ejecución del plan especial y la construcción de viviendas en ese espacio. Los arquitectos quieren que sea un recinto de uso público en toda su extensión y consideran que el Ayuntamiento tiene la llave para lograrlo, llegando a acuerdos y permutas de patrimonio con los dueños.

Javier Calzadilla está al frente del Grupo de Urbanismo de Oviedo del Colegio de Arquitectos, que ha analizado el espacio fabril comprendido entre las calles Paraíso y Postigo y que, entre sus conclusiones, sostiene que "no es tarde" para evitar "pérdidas irreparables" a las que, a su juicio, aboca el plan especial firmado por el arquitecto gallego César Portela.

EDP, que es la titular de los terrenos y las instalaciones y que desarrollará el plan de Portela, emprendió hace unas semanas los trabajos en el solar. Las grúas ya han entrado y los operarios están despejándolo. El Ayuntamiento, por otra parte, se ha propuesto instalar en los edificios de oficinas que la propiedad le ha cedido en una factoría de creación cultural y ha emprendido una campaña para recabar ideas entre los ciudadanos.

El Colegio de Arquitectos no pasa por alto que el plan especial está aprobado y el proyecto para el solar muy adelantado. "Somos conscientes de que existe una realidad legal que, aunque nos parece mejorable, no podemos obviar", reconocen los redactores del informe sobre la Fábrica de Gas, en referencia a la propiedad del recinto y a lo previsto en él, pero advierten que algunas actuaciones contempladas supondrían la desaparición de ciertos elementos de interés en lo que consideran uno de los "más significativos exponentes del patrimonio industrial de la ciudad". Es el caso de la nave que ocupó en su día el economato, las de cubierta en diente de sierra o la de Popular Ovetense, que si EDP sigue adelante con el plan especial serán demolidas para levantar en su lugar bloques de viviendas.

Los arquitectos abogan por "encontrar una solución en beneficio de las partes, en la que nadie pierda y la ciudad y sus ciudadanos puedan disfrutar plenamente de un patrimonio singular e íntimamente relacionado con la Catedral". Esa, su cercanía a la Catedral y al casco antiguo, junto a su trascendencia histórica en el desarrollo de la ciudad, es, en opinión de los arquitectos, una de las mayores singularidades de la Fábrica. La llegada de la electricidad fue decisiva para la expansión y el avance de la ciudad y Javier Calzadilla recalca que aquello empezó con la instalación de la Fábrica de Gas en el año 1857. "El pabellón del Postigo es el lugar en el que por primera vez se fabricó electricidad en la ciudad", indica el arquitecto, que considera que por su peso histórico debería ser un emblema para la ciudad y para la empresa propietaria. "Este espacio es un icono industrial y artístico de esta ciudad, nuestro último vestigio de la industrialización asturiana en la ciudad en el siglo pasado junto con la Fábrica de Armas", hace constar el informe del Colegio de Arquitectos.

"El plan especial de Portela, aun mejorando la protección del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), es también mejorable", en opinión del portavoz del Grupo de Urbanismo de Oviedo. Sin embargo no es eso lo que ahora reclaman los arquitectos. "Lo que queremos es que esperen un poco, que no hagan handa irreparable, y entendemos que existe buena voluntad", afirma.

Javier Calzadilla admite que el Colegio Oficial de Arquitectos ha guardado silencio durante mucho tiempo sobre la Fábrica de Gas y que debería haber tomado la iniciativa tiempo atrás. El plan de César Portela fue aprobado en 2012 y del futuro del recinto se lleva hablando varios lustros. Los reconoce pero insiste en que "no es tarde".

El de la Fábrica de Gas es, según recogen los arquitectos en las conclusiones de su informe, "un espacio singular abierto a acoger usos propios de la ciudad", "usos urbanos nuevos que den nueva vida al conjunto industrial, más allá de las viviendas proyectadas". Los pisos, en tres grandes bloques dentro de la parcela, interferirían con el espacio y su carácter industrial. En el caso del edificio que está planeado levantar en Postigo, además, los profesionales objetan que la distancia que lo separa del gasómetro es mínima.

El uso de las naves y espacios de la Fábrica debería ser objeto de debate y negociación. Los arquitectos hablan de que toda ella y no sólo las oficinas cedidas al Ayuntamiento de Oviedo podría tener un uso cultural. Algunas de las naves que está previsto derribar ofrecen un espacio adecuado para ello, por ser amplias y diáfanas, o para otros usos municipales.

El plan especial de César Portela "convierte el recinto en un patio de manzana", según los arquitectos. Sin embargo, existen infinidad de alternativas de reutilización de edificios. Los arquitectos apelan a responsabilidad para con la ciudad de la propiedad y la Administración local para llegar a la mejor solución.

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