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Sanidad excluyó de la movilidad plazas del HUCA para proteger técnicas de vanguardia

La polémica generada por el actual concurso de traslados de médicos no es nuevo. La médula de esta controversia fue planteada en las páginas de LA NUEVA ESPAÑA por Juan Luis Rodríguez-Vigil, expresidente y exconsejero de Sanidad del Principado, y por Carlos Suárez Nieto, catedrático emérito y ex jefe de otorrinolaringología del HUCA, en un artículo publicado el 8 de febrero de 2009. La cuestión central es la siguiente: "El sistema de traslados [se referían al que terminó llevándose a cabo en 2010] puede dar lugar a que un médico proveniente de un hospital donde las especialidades no tienen el mismo nivel de tecnificación que en un hospital de referencia ocupe un puesto de trabajo para el que no tiene cualificación suficiente (por ejemplo, hemodinámica, trasplantes, etcétera). Las consecuencias serán obvias: degradar la asistencia o duplicar el puesto, con el consiguiente incremento del gasto".

En el presente caso, la propia Administración sanitaria ha considerado conveniente proteger determinados puestos considerados estratégicos con el fin de no debilitar a algunos centros sanitarios, particularmente al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). "Proteger" significa, en este caso, excluir esas plazas del proceso de movilidad, aunque estén ocupadas por médicos interinos, con el objetivo de preservar las prestaciones que desempeñan esos médicos más jóvenes. Las plazas protegidas han sido unas 25, de las cuales más de la mitad corresponden al HUCA, donde se quiere preservar la continuidad de procedimientos como el trasplante de corazón o la cirugía de base de cráneo.

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