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ELIA FERNÁNDEZ | Bailarina, participa el sábado en "El Rey León" en el Bombé

"Mi sueño es estar en uno de los grandes musicales de la Gran Vía"

"Asturias, en lo artístico, da mucha pena, se mueve muy poco y todos tenemos que irnos de aquí"

Elia Fernández.

Elia Fernández.

Se crio en el barrio de San Lázaro y estudió en el Palacio de Granda hasta los 18 años. Todo seguía según lo previsto y Elia Fernández tenía la nota suficiente para entrar en la Facultad de Medicinade la Universidad de Oviedo. Pero no fue así. Una pulsión, una pasión,

- Es la primera vez que actúa en casa.

-Sí. Por fin. Estoy encantada de que me vea la gente que me conoce desde niña, me hace muchísima ilusión. No estoy nada nerviosa, aunque es una función muy especial. Ya he perdido la cuenta de las funciones que llevo, solo este mes en la compañía "Onbeat", con la que presentamos este espectáculo, tiene 80 funciones. Es muy importante para mí que la gente de mi ciudad vea lo que hago.

- ¿Y qué hace?

-Bailar. Hago de leona y de hiena.

- De buena y de mala.

-Sí. (risas). Lo que quiero es que lo disfruten muchísimo los padres y los niños, y que les guste tanto el espectáculo que quieran que volvamos.

- ¿No tuvo ocasión de actuar nunca antes en Asturias?

-No. Esta es la primera y han salido varias funciones en otros lugares de Asturias, pero solo podré estar en la de Oviedo porque las otras fechas me coinciden cuando estoy haciendo "Frozen" en Madrid.

- ¿Cómo llegó a la compañía?

-Llevo dos años y no es fácil. Acabé la carrera e hice un máster en artes escénicas. Cuando lo estaba terminando me salió un trabajo de bailarina en Menorca, luego estuve en el Far West de Por Aventura. Estuve trabajando también en Ibiza, en Calpe, en varios lugares, hasta que llegó la oportunidad de la compañía.

- ¿Cómo se ve Asturias desde todos esos sitios?

-En lo artístico me da mucha pena porque Asturias se mueve muy poco y todos tenemos que irnos. Al menos ahora hay un Conservatorio, pero queda un abismo. En el Campoamor solo hay ópera y zarzuela, en el Filarmónica tampoco se programa nada. A las compañías no nos dan facilidades para utilizar los teatros municipales y se podrían hacer muchísimas cosas. Hay un festival de danza, pero se podría fomentar muchísimo más.

- Asturias tiene una gran tradición de academias de danza.

-Sí. Pero son academias privadas a las que van las niñas porque sus madres quieren que vayan a clases de ballet. Pero si de verdad te lo quieres tomar en serio, si quieres hacer de ello una profesión, no es suficiente con esas academias y te tienes que ir.

- ¿Cómo fue su llegada a Madrid con 18 años?

-Lo recuerdo como algo muy impulsivo, pero no fue nada traumático, no me costó nada, aunque no había hecho un huevo frito en mi vida. Es cierto que el primer año sí fue duro y subía a Asturias todos los fines de semana, ahora soy medio madrileña. Me encanta Asturias, pero allí es muy difícil vivir de lo que yo quiero.

- También ha hecho sus pinitos en el mundo de la moda y tiene decenas de miles de seguidores en Instagram.

-Me gustan muchas cosas, y la moda es una de ellas. Cuando estaba estudiando se pusieron de moda los blogs y no quería hacer el típico de ir contando mi vida, así que uní mis dos pasiones, la danza y la moda y voy combinando noticias de diseñadores que trabajan en espectáculos de danza, cuento cosas de mi trabajo, y a veces cuelgo algo sobre algún look concreto que llevo puesto.

- ¿Las redes sociales le dan dinero o trabajo?

-Me reportan algunos beneficios, pero no le puedo dedicar todo el tiempo que me gustaría.

- En las redes no aparece la cara B.

-No. A veces me veo a través de mis redes sociales y parece que estás diciendo "que bien te va todo", pero en alguna ocasión que todo parece muy guapo estás en casa medio llorando. En las redes parece que todos somos superfelices, pero no es así, no se muestra todo.

- En la vida real ha desfilado en la pasarela Cibeles.

-Sí. Estuvo bien, pero no quise seguir en ese sector, tuve muchísimos problemas por la estatura. Yo tengo una altura estándar, mido 1,70, pero parece que no es suficiente. Esto me ocasionó tantos problemas que pensé que tengo un espejo en mi casa y que estoy muy contenta con lo que veo en él, así que dejé la pasarela.

- ¿Y hacia dónde desfila ahora?

-Tengo que pensar hacia dónde me enfoco al cien por cien.

- Pero tendrá algún sueño.

-Entrar en uno de los grandes musicales de Gran Vía. Es muy difícil porque hay mucha competencia, pero no será porque yo no lo intente.

- Cuando lo logre se querrá ir a Broadway.

-Sí. Eso es imposible, pero si logro llegar a Gran Vía seguro que luego quiero más.

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