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Fernando Vázquez Valdés | Nuevo director del Laboratorio de Medicina del HUCA

“En la pandemia, el área de Microbiología ha realizado medio millón de análisis más”

“Es una gran satisfacción que los médicos entren cada vez más en el laboratorio y que todos lo veamos como algo normal”

Fernando Vázquez Valdés, en el área de docencia del HUCA.

Fernando Vázquez Valdés, en el área de docencia del HUCA.

Fernando Vázquez Valdés (Lugones, 1955) es el flamante director del Laboratorio de Medicina del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). En este cargo releva a Francisco Álvarez, quien se jubiló el verano pasado. Anteriormente, dirigía el servicio de Microbiología del complejo sanitario ovetense, en el que se enmarca la sección de Virología que lleva a cabo la realización de pruebas PCR para detectar el coronavirus. Además, es catedrático de la Universidad de Oviedo y miembro de número de la Real Academia de Medicina del Principado de Asturias.

–¿Qué objetivos se plantea en su nuevo cargo?

–Hay que seguir innovando y manteniendo la calidad de excelencia en investigación y en docencia. Mi obsesión personal de mejorar la coordinación entre los distintos laboratorios. En la parte asistencial, dar un mejor servicio a los pacientes y a los clínicos que solicitan nuestras pruebas diagnósticas. Debemos estrechar lazos con la Atención Primaria, el Hospital Monte Naranco, en el que he trabajado anteriormente y al que le guardo un cariño especial, y con los hospitales comarcales. No debemos olvidar nunca la parte asistencial, que es la parte sustancial y básica de nuestro trabajo. El lema es “trabajamos para nuestros pacientes”.

–¿Es buena la herencia recibida?

–El anterior director del área de gestión ha sido el artífice en los últimos años de la mejora y renovación de los laboratorios, ha dejado una herencia importante que no debemos malgastar y debemos intentar mejorar. Uno de sus logros, y del que siempre ha estado muy orgulloso, es el concepto de laboratorio Core, que ha traído indudables beneficios en la fase preanalítica y la mejora de los flujos de trabajo. En resumen, deja una gran herencia.

–¿Qué papel desempeña en el HUCA el Laboratorio de Medicina?

–Somos una de las áreas más grande y que interviene en el 75 por ciento de los diagnósticos de todos los procesos. Sin embargo, sólo supone un coste anual del 4 por ciento del área sanitaria IV. Diagnosticamos los procesos desde el punto de vista bioquímico, hematológico en colaboración con el servicio de Hematología, genético, inmunológico, oncológico y microbiológico.

–¿Puede poner números?

–Realizamos más de nueve millones de pruebas diagnósticas al año: hemos aumentado en medio millón con la pandemia en el servicio de Microbiología. Somos como una empresa con más de 300 personas trabajando. Por otro lado, no tenemos nada que envidiar a otros centros nacionales o extranjeros con una tecnología y aparataje de última generación y con una transformación en los últimos años muy profunda.

–¿Tiene previstos cambios organizativos?

–Siempre es necesario la mejora continua, por eso dentro del consejo de dirección del área preveo hacer algún cambio que haga ser más participativos a los servicios e incorporar a personas, como por ejemplo el área de apoyo de informática y gestión y tratar de ser unos laboratorios “sin paredes” (remedo en esto a la UCI) para que haya una colaboración más estrecha con los clínicos.

–¿Y nuevas prestaciones?

–Cito algunas. Colaborar en tener un sistema informático único para toda Asturias. Seguir trabajando en el sistema informático que sirve de ayuda a la Consejería de Salud en temas de vigilancia epidemiológica en tiempo real. Ver la posibilidad de que exista una estructura funcional para pruebas de diagnóstico a la cabecera del paciente y su integración en la historia clínica del mismo. Revisar la cartera de pruebas diagnósticas y seguir con la incorporación de las que se externalizan. Desarrollar, al igual que se hizo con el Laboratorio Core, un área de laboratorios de secuenciación masiva y nuevas tecnologías que ayuden a los pacientes y clínicos a una medicina personalizada.

–Este último año, el servicio de Microbiología que usted dirigía ha estado en el centro de la escena por la realización de las pruebas PCR. ¿Cuál es la base del buen trabajo desarrollado?

–En realidad, lo sigo dirigiendo porque mi actual cargo lleva implícito también la jefatura del servicio de Microbiología. Yo lo resumo en trabajar mucho y duro, y ser muy humildes con esta pandemia que nos ha tocado. Hemos tenido suerte, aunque creo que la suerte tiene uno que buscarla siempre. Ha sido un cúmulo de muchas cosas: buenos laboratorios; gran conocimiento de los problemas infecciosos y como abordar el diagnóstico y las soluciones a los grandes retos que nos está tocando vivir; y un activo muy importante es la variedad de profesionales que lo componen: químicos, biólogos, farmacéuticos, médicos, enfermería, técnicos de laboratorio... Otro activo ha sido la red de hospitales, la red de laboratorios y haber colaborado en los momentos más duros.

–¿La pandemia ha realzado el papel de los laboratorios?

–Sin duda. Internamente, en el HUCA creo que muchos servicios han redescubierto nuestro papel. La pandemia ha supuesto un reto de una envergadura tremenda y ha tensionado tanto a nuestros equipos como al personal. Aunque se ha visualizado en nuestra sección de Virología, ha impactado en otras áreas del servicio de Microbiología y otros servicios del área. No quiero olvidar a nuestros técnicos de laboratorio, que no han sido tan reconocidos en los medios y sí han sido una pieza importante en dar respuesta a los retos diagnósticos. Y también a los auxiliares administrativos.

–¿Cuál es la relación de los médicos con los laboratorios?

–Llevábamos en los últimos años acercándonos a ellos con trabajos colaborativos asistenciales, de investigación y de introducir nueva tecnología para hacer diagnósticos más rápidos y precisos, pero con la pandemia esto ha cobrado mayor velocidad de crucero. Una de mis mayores satisfacciones es ver cómo los clínicos entran cada vez más en el laboratorio y todos lo vemos ya como algo normal. Los laboratorios “sin paredes” que comentaba previamente. Creo que hay una confianza mutua.

–¿Cómo puede explicarse la función de los microbiólogos en un hospital?

–Para los microbiólogos, el papel fundamental es intervenir en el proceso diagnóstico infeccioso, asesorar en los métodos diagnósticos y el uso de antimicrobianos, y dar una interpretación adecuada a los resultados de estas pruebas diagnósticas. Una de las mejoras en años recientes en el HUCA es el equipo PROA (Programa de Optimización de Uso de Antimicrobianos) donde entre otras especialidades la nuestra participa activamente.

–¿Cómo ve la trayectoria de la pandemia?

–Aquí los que han perdido son los muertos y los familiares abatidos por el covid. Lo trágico de todo esto, me temo, es que la pandemia no nos enseñará nada y volveremos a las andadas. Por otro lado, soy optimista en que esto tendrá que acabar, máxime con la llegada de las vacunas. Independientemente de la polémica de a quién vacunar, lo importante es vacunar cuanto más rápido mejor si tenemos vacunas suficientes.

–¿Cómo valora la respuesta del HUCA?

–Siempre digo que soy un privilegiado de haber vivido esta pandemia en activo y en primera línea. Puedo decir que la respuesta del HUCA ha sido envidiable porque todos los profesionales y estamentos han estado implicados desde el principio y no se ha escatimado esfuerzo. La gerencia y dirección han estado muy comprometidas. Y aunque algunos servicios, como Urgencias, UCI, Medicina Interna, Neumología y nosotros hemos sido la cara visible de esta pandemia, hay otros como Enfermería, Medicina Preventiva, Riesgos Laborales... que han participado en el esfuerzo colectivo de esta pandemia.

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