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Oviedo reabrirá el centro hípico de El Asturcón

El Ayuntamiento prepara los pliegos para sacar a concurso la gestión del complejo cerrado en 2016 y al que deberá devolver los usos ecuestres

Una imagen del Asturcón en 2016, con uno de los últimos usuarios que quedaba en la instalación ecuestre. | Irma Collín

Una imagen del Asturcón en 2016, con uno de los últimos usuarios que quedaba en la instalación ecuestre. | Irma Collín

El Asturcón volverá a abrir sus puertas a los caballos cinco años después de que el tripartito decidiese cerrar sus instalaciones. Técnicos municipales de varias concejalías trabajan de manera conjunta en unos pliegos para sacar a concurso la gestión del centro hípico. Tras reunirse con un buen número de posibles inversores durante los últimos dos años, en la Casa Consistorial consideran que hay suficientes interesados en las instalaciones como para sacar su gestión a concurso público. Diversas fuentes municipales han confirmado las intenciones del Alcalde, Alfredo Canteli, de volver a abrir el centro hípico de la ciudad y confiárselo a una empresa privada.

El cierre de El Asturcón fue ordenado por el tripartito en mayo de 2016 y, tras una ardua polémica con los usuarios del centro, en 2017 el Tribunal Superior de Justicia del Principado de Asturias terminó avalando la decisión municipal argumentando los elevados costes del mantenimiento de las instalaciones para las arcas municipales. En el Pleno en el que el Ayuntamiento decidió echar el cierre al centro hípico, el entonces concejal de Economía elevó a 1,2 millones de euros los gastos anuales que suponía el complejo para el Consistorio.

Desde su llegada al gobierno, PP y Ciudadanos han estudiado diversas posibles soluciones para el abandonado centro hípico, pero la opción del Alcalde siempre fue devolverle su uso ecuestre y dedicar las instalaciones a los caballos. En un principio, los técnicos barruntaron la idea de vendérselo a un operador privado, pero pronto desecharon la idea, por la complejidad que tiene vender un bien de titularidad municipal. Durante largo tiempo se reunieron con posibles inversores nacionales e internacionales buscándole una salida al complejo. Las dimensiones de El Asturcón –que superan los 320.000 metros cuadrados– y su ubicación, en la falda del Naranco pero lindando con el concejo de Llanera, son los principales problemas de un complejo que estuvo en el primer nivel de la hípica nacional.

El Asturcón se inauguró en el año 1999, de la mano de Gabino de Lorenzo, tras una gran inversión de dinero público que excedía con creces lo que se había presupuestado en un inicio. De las arcas municipales siguió saliendo el dinero durante años para mantener una de las instalaciones ecuestres más potentes del norte de España por cuyo uso, los vecinos de Oviedo pagaban un precio muy por debajo de lo que se ofrecía en el mercado. Las tarifas populares y las amplias instalaciones terminaron por crear una afición a la hípica que, con el cierre, se terminó trasladando a otros centros ecuestres del Principado.

Desde entonces, hubo numerosos interesados en hacerse con las más de treinta hectáreas de terrenos municipales. Se plantearon proyectos para convertir El Asturcón en “ciudad del motor”, en espacio polideportivo vinculado al Naranco, en un gran centro dedicado al tenis o en ciudad deportiva del Real Oviedo. Ninguna de las propuestas cuajó. Ahora, el Ayuntamiento quiere devolver las instalaciones a su vocación original: la hípica.

Los técnicos municipales trabajan en la redacción de los pliegos para sacar la gestión del centro a concurso, pero todavía no se manejan tiempos concretos para tenerlos listos. Según diversas fuentes municipales, el asunto está bajo supervisión directa del Alcalde y se está llevando “con la mayor discreción”. La idea municipal pasa, en principio, por que quien se haga con la gestión de las instalaciones municipales se encargue de su adecuación, aunque en el primer borrador de las peticiones a los nuevos fondos europeos el Ayuntamiento quería incluir una partida para reformar los edificios del complejo.

Hoy, más de cinco años después de que el tripartito decidiese cerrar el centro, todavía colean los conflictos jurídicos con los operarios subcontratados por el Ayuntamiento. Salvo las visitas de los abogados municipales al juzgado, la hipoterapia, alguna competición deportiva de diversa índole y las prácticas de los agentes de la Policía Local, Oviedo ha vivido de espaldas a El Asturcón. Ahora, el Ayuntamiento quiere que los caballos le devuelvan la vida al complejo. Al tiempo que los técnicos dibujan el contrato con sus próximos gestores, Canteli deberá devolverle al centro hípico sus usos ecuestres en un pleno y deshacer lo que hizo su predecesor cuando cerró sus puertas y el grifo del dinero.

Unas instalaciones valoradas en más de veinte millones

En el inventario de bienes municipales que se realizó en marzo de este año para suscribir el seguro civil y patrimonial del Ayuntamiento el valor del centro ecuestre de El Asturcón superaba los veinte millones de euros. Solo sus bienes muebles superaban los dos millones. Sus seis pistas, el “pony club”, los picaderos, la clínica veterinaria, el edificio central, los boxes, la cafetería, los vestuarios y la tienda ascendían hasta los diecisiete. El Asturcón, pese a su abandono, no solo tiene un valor simbólico, también tiene un valor monetario y supone una partida importante en el patrimonio municipal. Es, de hecho, la segunda instalación deportiva de Oviedo con mayor peso en dicha valoración, solo por detrás del estadio Carlos Tartiere, que está valorado en unos 37 millones de euros. En términos comparativos el Asturcón, a ojos de los seguros, tiene un valor equivalente al del Parque del Oeste. En el Consistorio no quieren que el olvido siga mermando el valor de uno de sus grandes activos.

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