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Fallece Agustín Hidalgo, catedrático de Farmacología y padre del Instituto de Oncología

El médico era natural de Extremadura, aunque llevaba 40 años en Oviedo, y había sido sometido a un transplante de corazón hace 22 años

Agustín Hidalgo. LUISMA MURIAS

Agustín Hidalgo Balsera, catedrático de Farmacología de la Universidad de Oviedo, y uno de los padres del Instituto Universitario de Oncología del Principado (IUOPA), junto a Carlos López Otín, falleció este jueves en la localidad de Haro en La Rioja, donde estaba de vacaciones y de donde es natural su mujer, Begoña Cantabrana Plaza, profesora titular de Medicina en la Universidad de Oviedo. Hidalgo era natural de Extremadura, aunque llevaba cuarenta años residiendo en Oviedo. Hace 22 había sufrido un ataque al corazón mientras estaba en la Facultad de Medicina y, según recordaba uno de sus colegas, "vivió de milagro". Tuvo que ser trasplantado. Hasta que su corazón dijo basta otra vez y se apagó definitivamente.

Extremeño de nacimiento, se había licenciado y doctorado en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid. Logró su cátedra en Farmacología en la de Oviedo a donde llegó en 1977. Aquel curso fue el profesor del actual decano de Medicina, José Antonio Vega, quien destaca de Hidalgo que "era uno de los grandes referentes y, además, tenía un humor negro que era maravilloso". Lo recuerda como un profesor exigente, pero no particularmente duro.

Rosa María Sainz, actual directora del IUOPA y profesora del departamento de Morfología y Biología Molecular, asegura que Hidalgo era un entusiasta de "la enseñanza universitaria". "Era uno de mis principales asesores y consejeros como directora del Instituto, era una persona culta, sabia, con un humor irónico que ponía de manifiesto su inteligencia. Vamos a sentir mucho su falta tanto profesional como personal", destaca Sainz.

Era todo un pionero. Además de poner en marcha el Instituto de Oncología fue el fundador del centro de farmacovigilancia del Principado de Asturias; fue el impulsor del plan de estudios vigente de la facultad de Medicina; fue miembro del comité de seguridad de medicamentos de uso humano de la Agencia Española del Medicamento; era el fundador y cabeza visible del área de Farmacología de la Universidad de Oviedo y miembro de la Real Academia de la Medicina, según resalta Sainz.

En cuanto tenía ocasión, Hidalgo también ponía de relieve el papel que tuvieron en la fundación del IUPA los profesores Antonio Cueto y Carlos Suárez Nieto. Huía de protagonismos. El segundo fue el primer director del Instituto y destacaba que Hidalgo "era un médico humanista, con una visión muy global de los problemas". También pone el acento en la fundamental labor formativa de Hidalgo como preparador de futuros médicos asturianos.

Cuando sufrió el infarto allá por el año 2000, Sierra asegura que "tuvo la suerte de estar en la facultad y de que el HUCA estuviera tan cerca". Llegó a estar varios días en coma hasta que logró recuperarse. De hecho, seguía en activo en la docencia a sus 69 años.

Los restos mortales de Agustín Hidalgo permanecerán hasta este mediodía en el tanatorio de la localidad riojana de Haro, donde será incinerado.

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