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Orden de alejamiento para el acusado de hacer comer heces a su hijo de 8 años

El varón y su actual pareja dicen desconocer el origen de las lesiones que presentaba el niño cuando fue entregado a su madre por un familiar

La jueza del Juzgado de instrucción número 1 de Oviedo dictó este martes una orden de alejamiento tanto para el vecino de Ventanielles acusado de maltratar y obligar a su hijo de 8 años a comerse sus propias heces, el pasado septiembre, como para su actual pareja, como presunta cómplice de estos hechos, según indicó el abogado de la acusación, Manuel Belinchón. La decisión judicial se produjo después de la minivista celebrada ayer en el Palacio de la Justicia de Llamaquique. Los dos sospechosos declararon desconocer el origen de las lesiones que presentaba el menor cuando fue entregado por su tío a la madre.

Los hechos fueron denunciados por la madre el pasado 7 de septiembre, justo un día después de que la familia de su expareja le hiciese entrega del menor a las tres de la tarde cuando, según aseguró, lo habitual es que lo hiciera a las ocho de la tarde. Además de la prohibición de acercarse a menos de 300 metros del menor, la magistrada suspende provisionalmente el régimen de visitas del padre hasta que se aclaren los hechos.

En la denuncia figura que el niño presentaba en el momento de ser entregado a su madre golpes y arañazos en distintas partes del cuerpo como el cuello, el lateral derecho de la cara, el codo o la nuca. Unas lesiones de las que los denunciados declararon no haberse percatado, negando cualquier tipo de maltrato, aunque no descartaron que el pequeño se hubiese autolesionado o causado alguna herida peleando con su hermano.

El varón negó haber obligado al niño a comerse sus propias heces después de que se hiciera caca encima; al igual que su pareja, rechaza la versión de la denuncia de que grabó el momento con su teléfono móvil, amenazando al niño con enseñar el vídeo a sus compañeros de colegio si volvía a hacérselo encima. Unos hechos que, según la denuncia de la madre, le describió el propio menor, el cual también le habría asegurado que llevaba «tres días recibiendo palizas» por parte de la pareja.

Tras esta minivista, el Juzgado continuará ahora con la instrucción del caso. Además de proceder a los pertinentes exámenes e interrogatorios del menor se tratarán de recabar pruebas que respalden las diferentes versiones. A este respecto, el abogado de la acusación particular sostiene que el niño relató a su entorno escolar, compañeros y profesores, los supuestos maltratos a los que fue sometido por su padre y su pareja.

Mudanza

Según ha podido saber este periódico, los sospechosos cambiaron de domicilio a raíz de la publicación de la denuncia, dejando el barrio de Ventanielles en el que habitaban tanto los sospechosos como los denunciantes. Desde que saliera a la luz el caso, la acusación solicitó la suspensión del régimen de visitas del padre, el cual, aseguran, cuenta con antecedentes judiciales. Una petición que ayer defendió también la Fiscalía previamente a la resolución judicial por la cual dichas visitas, que desde la denuncia de los hechos no se habían vuelto a producir, quedan al menos temporalmente canceladas.

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