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La pandemia eleva la mortalidad en Asturias hasta en un 30 por ciento

El desfase respecto a las defunciones de un año normal se dispara entre los hombres y en las personas mayores de 74 años

En el punto de mayor desfase entre la realidad de la pandemia y lo que sería un inicio de primavera normal, el coronavirus ha incrementado en un 32,6 por ciento las muertes habituales en Asturias. Los datos del sistema de monitorización de la mortalidad diaria, que actualiza periódicamente el Centro Nacional de Epidemiología, calculan para el Principado aproximadamente setenta defunciones más de las que podrían considerarse normales para el promedio del periodo si se tiene en cuenta el momento de mayor distancia entre las dos magnitudes, localizado entre el 20 y el 25 de marzo pasados.

De acuerdo con esta estimación, las 291 muertes de este convulso 2020 excederían las 220 de un lapso temporal análogo de un año cualquiera y confirmarían además la prevalencia de los hombres sobre las mujeres entre las víctimas del COVID-19, dado que el exceso de la mortalidad sería de un 17 por ciento entre la población femenina y rondaría el 52 por ciento en la masculina, que habría registrado hasta 54 defunciones por encima de lo considerado normal, 158 ahora frente a 104.

Queda constatado así que al menos en sus días de mayor incidencia la pandemia deja sentir su efecto incluso sobre la mortalidad de la autonomía. que en este aspecto tiene las peores cifras de España desde mediados de los años ochenta. La crisis también empuja hacia arriba la mortandad en el sector de población más envejecida, víctima principal del coronavirus y particularmente abundante en la peculiar estructura demográfica asturiana. El exceso de defunciones achacable a la propagación del coronavirus se incrementa a medida que se asciende en la pirámide de población. Los niveles normales se elevan en un modesto 12,5 por ciento para los menores de 65 años -con solo tres muertes por encima de lo habitual-, pero se disparan en un 31 para las edades comprendidas entre 65 y 74 -los fallecimientos habrían escalado en este sector de 29 a 38- y sobre todo entre los mayores de 74, donde el exceso rondaría el 40 por ciento y las 162 defunciones de cinco días normales de finales de marzo habrían subido en esta crisis sanitaria hasta 226.

Este observatorio de la mortalidad que la monitoriza día a día compara los datos de fallecimientos recibidos de los registros civiles de todo el país con un cálculo de promedios basado en medias históricas de mortandad desde el 1 de enero 2008 hasta marzo de 2019. Asturias estaría, de acuerdo con estos parámetros, por debajo de la media de evolución de los excesos de muertes en España. El análisis nacional, actualizado al periodo comprendido entre el 17 de marzo y el pasado lunes 6, habla de un incremento de la mortalidad del 51,2 por ciento, que se eleva hasta el 57,5 por ciento en los hombres y se aproxima al 60 si se considera específicamente a la población de más de 74 años.

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