La artista Virginia López se ha asentado en la sede de Proyectos Artísticos Casa Antonio “PACA” de Cenero para poner en marcha “Hacia una ciudadanía agropolitana”, un proyecto que pretende rescatar los valores de lo rural, en el normalizado mundo de lo urbano, con actividades y talleres que llaman a la reflexión y a recuperar espacios ahora en desuso como las paneras.

La panera de la casona de Cenero | Á. González

La panera de la casona de Cenero | Á. González

A juicio de la artista resulta necesario dejar de entender el mundo del campo y de la ciudad como entes separados. Si bien entiende que lo urbano ha ido creciendo a costa de lo rural, el concepto que ella tiene de lo agropolita es el mismo, dice, “que el de un injerto” para salvar una planta. Y el proyecto tiene diseñados ya varios de estos injertos para prender la mecha. El primer paso, inaugurado ayer, es sembrar semillas de “isasis tinctorea”, una planta de la que se extraer el color azul pastel para el teñido de tejidos. La idea es que a lo largo de agosto, ya en el tramo final del proyecto, estas semillas den como fruto una “colcha-vestido” cosida en grupo.

Participantes ojeando el folleto de actividades. | Á. González

Participantes ojeando el folleto de actividades. | Á. González

Las plantas se recolectarán entre abril y junio, que son también los meses reservados para otro de los proyectos, “Pitos y flautas”, en el que Daniel Franco y Fernando Oyágüez explorarán con los asistentes la capacidad de la voz para expresar emociones y transmitir historias. Todas las actividades tomarán como la casona de “PACA” dando un especial protagonismo a los manzanos del jardín y a su panera.

La presentación contó con la presencia del edil Santos Tejón, que reivindicó la importancia de desarrollar proyectos de arte en lugares como Cenero, “tan cerca de la ciudad”, para crear “una simbiosis” con el entorno rural de Gijón. “Lugares como ‘PACA’ llevan dinamizando el entorno rural mucho antes de que la pandemia nos haya hecho hablar de la España vaciada”, completó Karin Ohlenschläger, directora artística de Laboral Centro de Arte, que apoya la iniciativa.