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Descifrar el espacio en dos dimensiones: Richard Serra y el arte de la estampa

“Line Heat” y los otros seis grabados de la muestra sobre el artista en el Bellas Artes remarcan la importancia de la obra gráfica en su producción

El escritor Juan Tallón (a la izquierda) y Alfonso Palacio (director del Bellas Artes), durante un coloquio sobre Serra, con «Line Heat» al fondo. | Valentina Ciuca / Museo de Bellas Artes de Asturias

El fallo del jurado “Príncipe de Asturias” de las Artes que, en 2010, recibió Richard Serra (San Francisco, 1939) justificaba el galardón al artista “por su audacia para vertebrar desde su perspectiva minimalista los espacios urbanos más significativos a escala internacional, a través de obras de gran potencia visual que invitan a la reflexión y al asombro”. La reflexión del jurado se refería, obviamente, a la vertiente más conocida y celebrada de la obra de Serra, su relevante trayectoria como escultor. Pero el artista norteamericano, tan polifacético como audaz, ha desarrollado en paralelo una fecunda producción en el campo de las artes gráficas, que sirven al creador para reflexionar, desde otras perspectivas, sobre las mismas formas y los mismos conflictos que nutren su producción escultórica.

«Promenade Notebook Drawing» I.

Esta vertiente de Richard Serra en las artes gráficas centra una exposición que se puede visitar, hasta el próximo 30 de octubre, en el Museo de Bellas Artes de Asturias. El gran protagonista de la muestra es “Line Heat”, un monumental aguafuerte de 119,4 por 136,5 centímetros, fechado en 2000 y que llega al Bellas Artes procedente de una colección privada en el marco del programa “La obra invitada”. Pero además, desde esta misma colección se han incorporado a la muestra otros seis grabados, de diferentes cronologías y técnicas, que permiten un acercamiento más profundo a la obra gráfica de Serra: se trata de “Videy afangar #5” (1991), los números 9 y 16 del álbum de aguafuertes “Venice Notebook 2001” (2002), “Path and Edges #” (2007), y los aguafuertes I y V del álbum “Promenade Notebook Drawing” (2009).

«Promenade Notebook Drawing» V.

“En paralelo a la escultura, Serra ha realizado una amplia producción gráfica que, al margen de su bidimensionalidad, y su interés como medio de expresión autónomo, manifiesta la voluntad del artista de dotar a sus estampas de una dimensión escultórica”, explica Laura Baños, ayudante-conservadora de Artes Industriales y Artes Gráficas del Museo de Bellas Artes de Asturias, en el texto que acompaña a la muestra. “Lo más importante”, añade Baños, en conversación con LA NUEVA ESPAÑA, “es que las estampas no son un complemento de su obra escultórica, sino que las considera una obra de arte autónoma. Y por otra parte, afronta estas estampas como reflexiones o relecturas de las esculturas”.

«Venice Notebook 2001 #9».

En el año 2010, nada más concretarse la concesión del premio “Príncipe de Asturias”, Serra apuntaba, asimismo en una entrevista con LA NUEVA ESPAÑA, que al hacer una escultura buscaba “una respuesta al espacio y hacer de él un asunto escultural que a menudo cambia la intención inicial del lugar”. En su obra gráfica, Serra plantea soluciones alternativas, aunque sea en un formato en dos dimensiones y a una escala mucho menor, a estos mismos conflictos, recuperando en el papel motivos y formas que antes ha trabajado con acero.

«Venice Notebook 2001 #16».

Sin ir más lejos, en “Line Heat”, la obra que encabeza la muestra del Bellas Artes, se pueden apreciar esas mismas formas elípticas que dominan “La materia del tiempo”, una abrumadora instalación de siete piezas que se expone en el Museo Guggenheim de Bilbao, y que Serra realizó entre 1994 y 2005. “Era un momento clave en su obra. A finales de los años 90 del pasado siglo y en los primeros 2000 Serra está haciendo ‘Torsiones elípticas’, su serie más importante. Y justo en esos años, justo en el 2000, hace ‘Line Heat’, que tiene que ver directamente con esa serie”, explica Laura Baños.

«Videy afangar #5».

A juicio de la historiadora del arte, esta “Line Heat”, este monumental aguafuerte “constituye un perfecto ejemplo de la deriva que toma el lenguaje expresivo de Serra con el cambio de milenio y que mantiene, a grandes rasgos, en sus series gráficas más recientes: desde finales de los años 90 introducirá en sus obras curvas, elipses y líneas en torsión, y dará más importancia al fondo, evidenciando su creciente preocupación por el vacío”. Pero además, la formación de Serra como escultor se percibe nítidamente con su forma de afrontar el acabado de las estampas, con la tinta adquiriendo una gran fisicidad, rugosidad y relieve.

«Path and Edges #3».

Esta forma de trabajar repetidamente y con técnicas distintas sobre los mismos conceptos responde también, en todo caso, a la propia concepción de Serra sobre la creación. “La vida dura solo un nanosegundo, así que si queremos hacer algún tipo de contribución hay que ser obsesivo”, declaraba el artista en 2010. Solo así, haciéndose una y otra vez las mismas preguntas y buscando nuevos enfoques, Serra encuentra la forma de descifrar el espacio.

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