19 de enero de 2019
19.01.2019

Cómo actuar ante el atragantamiento de un menor: Los ocho minutos de oro

Consejos básicos: No trasladarlo en coche, no zarandearlo y no meterle el dedo en la boca | Llamar al 112 y animarlo a toser, prioridades

19.01.2019 | 11:51

La tráquea de un niño o un bebé es tan estrecha que basta una pipa o una uva, como ocurrió la pasada Nochevieja en Gijón, para causarle la muerte. Lo que se haga en los instantes siguientes al atragantamiento, a la espera de que lleguen los servicios de urgencias, puede  marcar la diferencia entre la vida y la muerte. El personal sanitario los llama "los ocho minutos de oro", y tan importante como aprender el modo de  actuar durante este tiempo –algo tan sencillo que aseguran que está al alcance de un niño de ocho años– es tener claro qué es lo que no nunca debe hacerse.

María José Villanueva, médica de urgencias del SAMU (Servicio de Asistencia Médica Urgente), no se cansa de repetir que lo primero y más importante es marcar el 112 para pedir ayuda. La unidad móvil saldrá de inmediato y, si es necesario, un médico dará instrucciones telefónicamente a quien esté atendiendo a la víctima del atragantamiento, paso por paso y procurando tranquilizarlo, para que pueda realizarle las maniobras de recuperación cardiopulmonar (RCP).  


Cómo actuar ante el atragantamiento de un menor

El itinerario de intervención empieza con la valoración de la gravedad del atragantamiento. Si es un lactante hay que llamar inmediatamente al 112, sin esperar. Si es un niño, hay que empezar comprobando que tipo de tos tiene, si es una tos ineficaz, que no consigue hacer que el aire pase por la garganta, no hay duda: hay que marcar el 112; si es una tos efectiva, debe de animársele a toser, repetidamente y de una manera muy asertiva, en el momento en que la tos deje de ser efectiva y se vaya haciendo más ahogada, hay que marcar el número de urgencias.

Los sanitarios animan a llamar sin miedo al 112: siempre es mejor pecar por exceso cuando se trata de salvar una vida.

Mientras llegan los servicios sanitarios, hay que seguir adelante, intentando que el niño expulse el cuerpo extraño que obstruye su tráquea. Y, en el caso de que pierda la conciencia, con las maniobras de reanimación cardiopulmonar.


Pasos a seguir ante el atragantamiento de un bebé:


Pasos a seguir ante el atragantamiento de un niño:



Resumen del protocolo de actuación

1. Cuando la víctima es un lactante, si está consciente hay que colocarlo sobre un brazo, boca abajo, usando el muslo de apoyo. La cabeza debe quedar por debajo del resto del cuerpo. Entonces, hay que darle cinco golpes entre los omoplatos, con el talón de la palma, o en el pecho, con dos dedos. Si es un niño, hay que ponerse detrás, a su altura, cubrir un puño con la otra mano y presionar el abdomen, hacia dentro y hacia arriba.

2 y 3. Si el lactante pierde la conciencia, hay que tenderlo en el suelo y continuar con cinco insuflaciones en la boca, y luego repetir la secuencia de 15 impactos y dos insuflaciones, hasta que lleguen los servicios de emergencias. Si se trata de un niño, deben aplicársele presiones intensas en el pecho, hundiéndole el abdomen unos cinco centímetros. Al igual que en los lactantes, la secuencia empezará con cinco insuflaciones, para seguir luego con 15 golpes y 2 insuflaciones.

4. Si el bebé o el niño reaccionan, recuperan el aliento y tosen, puede meterse un dedo en la posición de un gancho y retirar el objeto que obstruye el conducto respiratorio, con mucho cuidado. Los sanitarios disponen de instrumental para realizar esa intervención.

5. El personal del SAMU se hará cargo de la situación al llegar. Disponen de material específico adaptado a la edad y el peso del niño.

Lo que no se debe hacer

Otra consigna: "Nunca hay que salir corriendo con el niño en brazos o trasladarlo en el coche particular", subraya Corsino Rey, jefe de la UVI pediátrica del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Los servicios de emergencia llegarán en cuestión de minutos y podrán empezar a atender a la víctima en el mismo lugar en el que ha ocurrido el accidente y llevarlo al centro hospitalario que mejor pueda tratarlo, una información de la que sólo disponen los profesionales sanitarios.

Otras dos actuaciones que los médicos desaconsejan completamente son zarandear al niño y meterle el dedo en la boca a ciegas, buscando el objeto que se le ha atragantado. Y siempre es recomendable mantener la calma... en la medida en la que sea posible.

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