Los llagares de Villaviciosa se suman al uso de la energía solar. Castañón en primer lugar y recientemente Cortina se han convertido en las primeras empresas del sector en apostar por la energía fotovoltaica para reducir su factura eléctrica y avanzar hacia una producción un poco más sostenible.

La instalación fotovoltaica de Cortina es un proyecto “pionero, singular en su concepción y en su ejecución”. Las placas están colocadas en un terreno cercano en lugar de en el techo, como suele ser lo habitual. Además, funcionan como una comunidad energética, dando servicio tanto al llagar como al restaurante. “Es una de las tres más grandes de Asturias”, asegura Darío García, socio de la empresa MasNorte, encargada del proyecto.

La instalación producirá 166 kilovatios de potencia pico, con lo que conseguirán producir cerca del 55 por ciento de su demanda eléctrica, alcanzando más del 90 por ciento de la cobertura necesaria en los meses centrales del año. Además, lograrán reducir en más de 70 toneladas sus emisiones de CO2 al año, el equivalente al absorbido por 420 árboles.

El nuevo sistema fotovoltaico será presentado este jueves, a las 12.30 horas, en un acto al que acudirán el alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega, el director general de la Fundación Asturiana de la Energía, Carlos García Sánchez, de la directora general de Energía, Minería y Reactivación, Belarmina Díaz Aguado, y el consejero de Industria, Empleo y Promoción Económica del Principado de Asturias, Enrique Fernández Rodríguez.

De esta forma, Cortina sigue con el camino iniciado por Castañón hace ya casi seis meses. El llagar de Quintueles cuenta desde septiembre con un sistema de placas solares en el tejado de su edificio principal. La instalación en este caso produce más de 50 kilovatios de potencia. Esto les permite cubrir el 30 por ciento de su consumo energético total, a la vez que dejan de emitir 19 toneladas de CO2 al año.

Ambos proyectos han sido ejecutados por la empresa MasNorte Renovables, encabezada por dos jóvenes maliayeses, Darío García y Pablo Suárez, y que con tan solo un año de trayectoria ya cuenta con importantes proyectos en su haber. Este mismo año lograron el sello de calidad que entrega la Unión Española Fotovoltaica y ya están trabajando con otras empresas del sector de la sidra para extender la energía fotovoltaica por toda la región. Los siguientes llagares en sumarse a la lista serán Mayador y Trabanco, que lo hará este año en sus instalaciones de Sariego y el que viene en las de Gijón.