Blog 
Mirando pasar la vida
RSS - Blog de Edu Arding

El autor

Blog Mirando pasar la vida - Edu Arding

Edu Arding

Un cronista ocasional y distraído que mira pasar la vida y a ratos perdidos, o encontrados, se sienta a contar sus impresiones.

Sobre este blog de Sociedad

Serán cuatro letras volanderas que no llegarán muy lejos...


Archivo

  • 18
    Noviembre
    2017

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    SOCIEDAD Oviedo

    Parábola del distrito independiente

    << En aquel tiempo un señor, propietario de una gran extensión de tierra junto con las casas, caminos, fuentes y campos que en ella había, que le había sido transmitida por sus antepasados, de generación en generación desde mucho más allá de donde llegaba el recuerdo de los más viejos del lugar, decidió parcelarla en varios distritos, disponiendo que en cada uno de ellos se formara una junta de vecinos que velase por las necesidades de los mismos y que cada una de ellas tuviese un jefe y portavoz que seria elegido entre sus miembros.
    Con el paso del tiempo estas juntas fueron proponiendo al señor reformas y mejoras para sus predios, entre los que figuró, en su día, la construcción de unos pequeños setos que delimitasen el perímetro de los distritos. Poco a poco, algunos de estos setos fueron creciendo, de forma que llegaban a impedir la vista de dentro hacia fuera y viceversa, lo cual no era bien visto por todos los vecinos: a unos, les parecían innecesarios; a otros, demasiado grandes y a otros, demasiado pequeños...
    Y la vida fue arando los surcos del tiempo, y las pequeñas comunidades fueron sorteando tempestades y disfrutando bonanzas, según marcara el destino, dueño, al final, del futuro de todos los mortales...
    Pero un día uno de los jefes de estas juntas formadas para gestionar las partes de un todo, animado por unos cuantos vecinos, decidió vallar el recinto del distrito que le había sido confiado y negar al Señor cualquier derecho sobre la propiedad del mismo, contraviniendo la ley y la costumbre, y declaró el distrito independiente. Muchos vecinos le habían advertido de que bajo ningún concepto querían establecer fronteras con familiares y amigos que vivían al otro lado del vallado; y otros, de que en ningún caso debía salirse de la ley y que para llegar a donde él quería había un camino más largo y más seguro que consistía en negociar partidas, derechos y deberes con la propiedad de la tierra y de las casas. Sin embargo él solo escuchó a los que quiso oír....
    Aquella decisión supuso el final de un tiempo de concordia y la tensión y el desencuentro entre vecinos marcaron las relaciones familiares, sociales y laborales de toda la gente del lugar, causando gran agobio y ansiedad también en otras tierras cercanas y lejanas.
    El Señor defendió la tierra que le había sido dada para ser transmitida íntegramente y mandó a la justicia a prender a los que se habían salido de la ley y de la historia. Los grandes propietarios de tierras colindantes le apoyaron y defendieron la ley de sus mayores. Varios de los dirigentes de la revuelta vecinal fueron prendidos pero el jefe de todos huyó al extranjero, pidiendo asilo en un marco legal que tipifica su proceder como delito pero que llega a amparar a quien la inflige, tal era el grado de garantías en aquellos países de aquel tiempo...>>
    Entonces el relator tomó una pausa y bajó del atril en que explicaba una historia sucedida en una civilización remota y lejana, casi perdida en los anales de la historia, cuando un hombre podía mover una montaña...

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook