Blog 
PsicoactivaMente
RSS - Blog de Olaya y Alejandro

El autor

Blog PsicoactivaMente - Olaya y Alejandro

Olaya y Alejandro

Olaya Begara (Corvera) y Alejandro Bascoy (Avilés), psicólogos.

Sobre este blog de Salud

Una mirada a la vida cotidiana desde el apasionante mundo de la psicología.


Archivo

  • 02
    Julio
    2016

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    salud psicología Empatía HabilidadesSociales

    ¿Qué es la empatía y cómo podemos mejorarla?

    Probablemente muchos hemos escuchado alguna vez a alguien decir: "yo es que empatizo muy bien". Lo cual es algo positivo (faltaría más). Pero, ¿realmente somos todos tan empáticos como creemos ser? Es más, ¿tenemos realmente claro qué significa este concepto?

    Definiendo la empatía.

    Como ocurre con casi todo en la vida, podemos encontrar infinidad de definiciones de lo que es la empatía. Por lo tanto, lo suyo sería encontrar el denominador común que hay entre ellas.

    Así, por ejemplo, podemos definir empatía como la capacidad de saber qué está sintiendo e incluso pensando el otro. Sería algo así como la capacidad de "leer" emocionalmente a los demás. Lo más complicado de todo esto es que ser empático no implica estar de acuerdo con lo que el otro nos está diciendo.

    Es más, podríamos decir que la "prueba final" para ver si somos o no empáticos se daría en aquellas situaciones en las que estamos en profundo desacuerdo con la otra persona y aún así,  tenemos que ser capaces de respetar  y aceptar como legítimas sus opiniones.

    ¿Qué es la empatía y cómo podemos mejorarla?

     

    5 ejercicios para entrenar nuestra empatía

     

    1. Haz un esfuerzo consciente por atender al exterior.

    ¿Y esto qué quiere decir?  Bien, reflexionemos un poco sobre cómo solemos ir por la calle: pensando en nuestras cosas, enfrascados en conversaciones "whatsappiles", escuchando música, etc. Es decir, estamos inmersos "en nuestra burbuja" con mucha más frecuencia de la que estamos volcados hacia el exterior. Así, ¿creéis que alguna vez vamos a ser "expertos" en saber qué piensa-siente la gente que nos rodea? Complicado.

     2. Conoce  tus propias emociones.

    Puede parecer una tontería, pero si nosotros mismos no siempre tenemos claro qué es lo que sentimos-experimentamos en las distintas situaciones que vivimos, ¿cómo vamos a ser capaces de aprender a ponernos en el lugar de los demás?

     3. Dedica tiempo a pensar qué puede estar sintiendo la gente con la que interactúas.

    Así, la típica situación de encontrarse a un vecino en el ascensor podría ser un buen punto de partida: si le saludamos y advertimos que nos devuelve el saludo con una sonrisa, podremos aventurar que su estado de ánimo es distinto al que tiene el día que nos devuelve el saludo sin tan siquiera mirarnos.

    Vale, es obvio que no todos reaccionamos igual ante una misma situación, por lo tanto lo que nosotros creamos que puede estar sintiendo la otra persona no tiene por qué ser  lo que realmente está sintiendo. Pero por algo hay que empezar. Y, además, así vamos afinando nuestra capacidad de empatizar.

     4. Fíjate en la comunicación no verbal de la otra persona.

    Es cierto que escuchar al otro es fundamental para una buena comunicación, pero también es cierto que muchas veces nos centramos sólo en las palabras de nuestro interlocutor, y olvidamos esos gestos, miradas y movimientos que está haciendo al hablar, que pueden ayudarnos a comprender mejor  lo que realmente nos está queriendo decir.

     5. Presta atención y muestra interés por lo que te están contando.

    Si la persona con la que estamos hablando nota que estamos interesados en lo que nos está comentando (tanto por nuestro lenguaje verbal  como por el no verbal), vamos a conseguir que se abra más y nos dé más información acerca de cómo se está sintiendo. Así, la tarea de empatizar nos resultará más fácil.

     

    Por último, ¿Por qué querríamos ser más empáticos?

    Ser empáticos va a mejorar nuestras relaciones con los demás. Sin ninguna duda.

    Saber qué piensa y siente el otro o cuáles pueden ser sus motivaciones para hacer y decir lo que está haciendo y diciendo, nos permite manejar y resolver mejor todos esos conflictos, discusiones o roces  de menor o mayor importancia que acompañan a nuestras relaciones sociales en el día a día, en todas las esferas de nuestra vida (familiar, social, laboral...).

    Merece la pena ponerse a practicar.

     

    Olaya Begara

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook