Un jugador muy profundo y difícil de controlar

19.08.2015 | 05:17

Luismi empezó a jugar en el benjamines del San Roque Casablanca, un club del centro de Vigo, pasó en alevines en el también vigués Areosa, y a la cantera del Celta de Vigo desde infantiles.

En la temporada 2011-2012 debutó en senior con el Cultural Areas (Tercera), con el que jugó 1.473 minutos y marcó 6 goles. Un año más tarde firmó con el Ourense y jugó 7 partidos (tres titular), con un total de 264 minutos en Segunda B. En la temporada 2013-2014 disputó 21 partidos (11 titular) y 1.107 minutos en el Pontevedra (Tercera), con el que renovó la pasada temporada, pero en noviembre pidió la baja y volvió al Cultural Areas en busca de minutos. En esta segunda etapa en Puenteareas (Pontevedra) consiguió 9 goles en 23 partidos.

El técnico del Avilés, Pablo Lago, confía en él como constructor del juego de ataque del equipo junto a Nacho Méndez, y ambos se turnan para llegar al área en segunda oleada con excelentes resultados. Durante los partidos de pretemporada demostró su capacidad para romper las líneas rivales jugando sin balón y se ha convertido en un fijo para el entrenador blanquiazul.

Los entrenadores rivales también están descubriendo al nuevo jugador blanquiazul y Blas García, el técnico del Marino, lo calificó como un jugador "muy profundo" tras concluir el partido de la Copa Federación del pasado domingo. "Va siempre al espacio y rompe muy bien la última línea con movimientos sin balón. Es difícil de controlar porque llega desde lejos y es lo que nosotros habríamos necesitado en ese partido", comentó.

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