Rousseff advierte de que la petición de cárcel para Lula no la hará dimitir

La presidenta brasileña ve sin fundamento las acusaciones contra su mentor La coalición de Gobierno se resquebraja

12.03.2016 | 04:49

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, negó ayer que tenga previsto abandonar su puesto tras los últimos escándalos de corrupción que salpican a su Gobierno y al Partido de los Trabajadores (PT), incluido su fundador, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, antecesor y mentor de Rousseff. "No voy a dimitir", zanjó.

La oposición ha pedido responsabilidades a la mandataria tras intensificarse las investigaciones contra Lula. La Fiscalía ha pedido prisión preventiva para el expresidente por supuestamente haber recibido un piso de lujo de una de las empresas implicadas en la trama Petrobras. La Fiscalía acusa a Lula de ocultación de propiedad -delito aparentado al blanqueo de capitales-, al considerar que es el propietario real del inmueble, que figura a nombre de una constructora vinculada a la empresa pública Petrobras, centro del mayor de los escándalos de corrupción que sacuden a Brasil.

Rousseff insistió ayer en Brasilia en que "no hay base legal o jurídica" para las acusaciones contra su mentor. La presidenta sostuvo que la petición de prisión preventiva formulada el jueves por el Ministerio Público "no se sustenta" y "no se justifica", e incluso dijo que sería un "orgullo" contar con Lula como ministro.

Los rumores sobre la posibilidad de que Lula se incorpore al Gobierno de Rousseff han subido en Brasil como la espuma en los últimos días, aunque han sido sistemáticamente desmentidos por los portavoces de Lula.

"No se puede romper con los principios básicos de la democracia", afirmó la presidenta, quien considera que la oposición está buscando atajos para conseguir su dimisión. "Quien quiera mi renuncia tiene que proceder de acuerdo con la Constitución. No dimito sin que haya un motivo", apostilló desafiante.

Entre tanto, algunos de los partidos que forman la coalición que apoya al Gobierno de Rousseff se replantean su apoyo. Las tensiones más fuertes se dan en el Partido de Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) -principal socio del gobernante Partido de los Trabajadores- que desempeña la Vicepresidencia del Ejecutivo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine