28 de julio de 2016
28.07.2016
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CLUB PRENSA ASTURIANA

"Al tomar el sol, la virtud está en el equilibrio", subrayan los dermatólogos

Los especialistas alertan de los efectos de la radiación solar a largo plazo y aconsejan evitarla en las horas centrales

28.07.2016 | 03:45
De izquierda a derecha, José Ramón Curto, César Cosme Álvarez, José Sánchez del Río y Santiago Gómez.

Alertar de los riesgos del sol, sin necesidad de demonizar a ese astro cuya presencia ansía una amplia mayoría de la población. Eso fue lo que hicieron los cuatro dermatólogos que ayer intervinieron en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA, en el marco de la mesa redonda titulada "La piel en verano". En la relación con el sol, el doctor César Cosme Álvarez Cuesta subrayó que "la virtud está en el equilibrio", y su colega Santiago Gómez Díaz estableció una comparación con la ingesta de vino: "Un vaso es bueno, una botella es mala". El conductor del coloquio, José Sánchez del Río, apostó por un balance entre el broceado y la salud que "evite daños a largo plazo".

Ante un nutrido aforo, José Ramón Curto abanderó el sentido común. "Los ideales de belleza que nos llegan a través de la publicidad son inalcanzables y ofrecen expectativas irreales. Hay que descartar el acercarse a modelos ficticios, producto del 'photoshop' o del maquillaje, que conducen a veces a auténticas enfermedades psiquiátricas", indicó el doctor Curto, quien agregó: "A todo el mundo le gusta llegar a viejo, pero nadie quiere ser viejo".

El especialista, que hasta su reciente jubilación ejerció en el Hospital Álvarez-Buylla de Mieres, puso de relieve que "no existe ningún elixir de la juventud", si bien se está experimentando con sustancias como la testosterona, la hormona del crecimiento, la melatonina, los antioxidantes o el resveratrol. Ya en el campo asistencial, el doctor Curto destacó las posibilidades que ofrece la teledermatología, y en particular del envío de imágenes entre médicos, como herramienta para paliar las abultadas listas de espera.

Santiago Gómez, jefe del servicio de dermatología del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), señaló que los efectos nocivos del sol pueden manifestarse a corto y a largo plazo. Expuso un amplio abanico de enfermedades desencadenadas o agravadas por el efecto de la radiación lumínica, e hizo hincapié en las excepciones de algunas reglas generales bien conocidas. Por ejemplo, la psoriasis mejora con el sol, y a veces remite, "pero hay un porcentaje muy pequeño de casos, del 5 por ciento aproximadamente, que se agrava con el sol". Otro ejemplo: "El acné mejora con el sol, pero muchos fármacos que utilizamos los dermatólogos son fotosensibilizantes; por eso los pacientes deben limitar la exposición al sol en los meses de verano".

En su reivindicación del equilibrio, César Cosme Álvarez Cuesta enfatizó que "a ningún paciente, ni siquiera a los que han tenido melanoma, le prohíbo tomar el sol". Dicho lo cual, insistió en la necesidad de mesura. "Los efectos son acumulativos, el sol tiene memoria", de modo que "el cáncer aparece generalmente muchos años después". En consecuencia, "la protección hay que intensificarla sobre todo en la infancia, no cuando se tiene 60 ó 70 años". El doctor Álvarez Cuesta alertó de la "epidemia" de casos de melanoma, el tipo de cáncer de piel más preocupante, por cuanto "puede matar o producir metástasis". "El melanoma se puede prevenir o detectar precozmente con una simple inspección", apostilló.

Los especialistas recomendaron reducir el tiempo de exposición al sol, y evitarla en las horas centrales del día (por ejemplo, de once de la mañana a cuatro de la tarde).

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