09 de agosto de 2017
09.08.2017

"Carli" deja un sonoro silencio

Los músicos de la OSPA, consternados por la muerte a los 50 años del chelista Juan Carlos Cadenas, subrayan su "enorme sentido del humor y su talento desbordante"

09.08.2017 | 03:48
Juan Carlos Cadenas, en el centro de la imagen, durante una de sus interpretaciones con la Orquesta Sinfónica del Principado.

La comunidad musical asturiana vive consternada la muerte repentina de Juan Carlos Cadenas, coprincipal de la sección de chelos de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA), fallecido a los 50 años de edad. Su funeral se celebrará esta tarde, a las 17 horas, en el tanatorio de Gijón, donde desde ayer se encuentra la capilla ardiente.

La trayectoria profesional de Juan Carlos Cadenas ha sido un viaje de ida y vuelta con Asturias, ya que después de comenzar a formarse en la región se trasladó a Londres para realizar un posgrado en la Royal Academy of Music, tras el que volvió a España para formar parte de la OSPA desde el año 1991. Cadenas era uno de los profesores que más tiempo llevaban en la agrupación asturiana. Otro de sus grandes méritos fue el de ser uno de los fundadores de la Joven Orquesta Nacional de España, de la que también formó parte un tiempo.

La noticia de su fallecimiento ha dejado consternados a sus compañeros en la OSPA. Para el violinista Pedro Ordieres, "ha sido una sorpresa muy desagradable porque no se lo esperaba nadie". A Cadenas le conocía desde que era un niño, cuando trabajaba con su padre, el también violinista Pedro Ordieres, en la antigua Orquesta Sinfónica de Asturias. "Carli", como le recuerda Ordieres, era un músico fuera de lo común. "No se ajustaba al protocolo, tenía una simpatía natural, y eso nos ha dejado momentos muy divertidos", señala. "Como estamos de vacaciones, hacía como un mes que no le veíamos", añade este amigo del intérprete fallecido.

Cadenas era, además, un chelista con una calidad musical increíble que no dejaba indiferente a nadie, siempre vinculado a los jóvenes a través de sus clases. "Los que le conocíamos sabíamos que tenía dos facetas. Una muy cercana a todos lo que le rodeaban, y al mismo tiempo, cuando se sentaba a tocar se transfiguraba, se le veía concentrado y tenía un nivel artístico internacional", añade Ordieres. "Fue una persona que no se olvidará fácilmente", sentencia este intérprete de la sinfónica asturiana.

"Tenía un talento desbordante y un tremendo sentido del humor. Alguien muy querido que llevaba en la OSPA desde su fundación; era uno de los músicos más antiguos y aún seguía en activo". Así define al fallecido Ana Mateo, gerente de la OSPA, quien añade que "todos nos hemos reído alguna vez a carcajadas con él". Mateo define a Cadenas como una persona comprometida, que siempre participaba en los conciertos sociales que se promueven desde la OSPA, y a quien las injusticias molestaban enormemente. "Será difícil la vuelta del verano y que no esté", concluye Mateo.

Su muerte ha ocasionado un tremendo sentimiento de pérdida entre los músicos asturianos, que, a través de las redes sociales de la propia OSPA, han querido despedirse de él y compartir su dolor por una pérdida tan inesperada. Entre los numerosos recuerdos y comentarios están los de sus compañeros de orquesta, los profesores Myra Kathryn Pearse, Iván Cuervo; los directores de orquesta Pablo González, Manuel Paz y Óliver Díaz; el director del Coro de la Fundación Princesa de Asturias, el compositor Guillermo Martínez, los hermanos Zapico, y la soprano Ana Nebot.

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