Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las trabas a dos productos autóctonos con gran potencial

El vino y el queso de Asturias, estancados por la escasez de uva y de productores

Las bodegas de Cangas del Narcea necesitan más viñedos para atender la creciente demanda internacional | Las queserías con denominación de origen sólo usan cada año la leche que se recoge en la región en cuatro días

La escasez de uva autóctona y la baja transformación de leche frenan a dos de los sectores con mayor capacidad de crecimiento en el campo asturiano: el vino y el queso. Productores y expertos avisan que el minifundio y la falta de relevo generacional atascan las bodegas, mientras que la resistencia a elevar el volumen de las elaboraciones merma las queserías. Todo ello en un momento en el que las actividades tradicionales -principalmente la ganadería de leche- están en crisis y hacen falta puestos de trabajo lo suficientemente atractivos para fijar población en la zona rural.

La Denominación de Origen Protegida (DOP) Vino de Cangas sólo tiene 70 hectáreas en producción cuando la superficie nacional de viñedos asciende a más de un millón. "Somos una gota en el océano del vino", lamenta el presidente del Consejo Regulador, José Manuel Redondo, que insiste en la necesidad de aumentar la producción de uva. "La demanda de vino asturiano está subiendo, pero no tenemos suficiente materia prima. Escasea sobre todo la variedad de albarín blanco", explica. Las cinco bodegas integradas en la DOP producen al año unas 120.000 botellas, insuficientes para abastecer el creciente consumo exterior. Asturias ya exporta vino a Europa, Estados Unidos y Asia. De la plantación de nuevos viñedos y de la incorporación de jóvenes depende el futuro de un sector, que en quince años no sólo ha conseguido recuperar su tradición, sino también hacerse un hueco dentro del mercado nacional e internacional.

Por su parte, el sector quesero sigue sin aprovechar su potencial, con producciones muy pequeñas en la mayoría de los casos. Según el director general de Desarrollo Rural y Agroalimentación, Jesús Casas, la leche que se recoge en Asturias durante cuatro días es suficiente para cubrir la elaboración anual de quesos fabricados bajo el amparo de la Denominación de Origen Protegida (DOP). Por eso, Casas animó ayer a los queseros a ampliar su actividad económica "en un contexto global que se mueve por volúmenes y grandes cifras". El responsable de Agroalimentación del Principado, que fue el encargado de cerrar la mesa de debate del II Congreso de Quesos Ibéricos con DOP de Cangas de Onís, hizo autocrítica y reconoció que las administraciones deberían simplificar los procedimientos de concesión y controles de las DOP y abogó por "devolver la responsabilidad a los productores, a los que no se puede tutelar como si fueran niños pequeños".

En la misma línea se expresó el ex jefe técnico de DOP del Ministerio de Agricultura, Luis Herrero, que defendió las DOP como el mejor sistema legal de protección contra las usurpaciones y resaltó el poder de negociación de las grandes empresas de la distribución. "Están ejerciendo una presión brutal en precios. El valor añadido se va derecho a la caja de distribución dejando poco rastro en el bolsillo de los productores agrarios", advirtió.

Compartir el artículo

stats