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Suelo pélvico, más vida activa para la mujer

Los hospitales asturianos crean unidades para tratar las pérdidas de orina y otros trastornos del bajo abdomen | Ferrer: "Hay un aluvión de peticiones de consulta"

El aumento de la longevidad y la voluntad de las mujeres de disfrutar de una vida activa hasta una edad más madura están modificando la demanda de atención sanitaria. Este cambio de tendencia se puso de manifiesto ayer, en el transcurso de una mesa coloquio sobre el suelo pélvico celebrada en Oviedo. "Ahora, las mujeres posmenopáusicas son activas, practican ejercicio físico, van al gimnasio, mantienen una buena salud sexual y no admiten pérdidas de orina ni mermas en su calidad de vida", explicó Javier Ferrer, catedrático de Ginecología y jefe de servicio del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).

El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos situados en la parte inferior de la cavidad abdominal. En el caso de la mujer, su función consiste en sostener en la posición adecuada órganos como la vejiga, la uretra, el útero, la vagina y el recto. De este buen posicionamiento depende su normal funcionamiento; si se altera, llegan trastornos que pueden ser muy irritantes, y hasta angustiosos. Un ejemplo paradigmático son las pérdidas de orina, un problema "más frecuente a partir de los 30 años, y que puede afectar al 50 por ciento de la población femenina a partir de los 50 años", indicó Miguel Hevia, urólogo del HUCA.

El citado coloquio, celebrado en el Colegio de Médicos bajo los auspicios de la Real Academia de Medicina del Principado, abordó una temática de máxima actualidad en el mundo de la salud. En los hospitales españoles están creándose unidades multidisciplinares para el tratamiento del suelo pélvico. En el servicio de Ginecología del HUCA, indicó el doctor Ferrer, funciona desde hace meses una consulta monográfica que está registrando "un aluvión de solicitudes de consultas". En el Hospital de Cabueñes, de Gijón, las consultas relacionadas con el suelo pélvico también han cobrado un elevado protagonismo, por lo que se planea potenciar las prestaciones a las pacientes.

La disfunción del suelo pélvico es una problemática vinculada a la atrofia de los músculos y ligamentos de esa región anatómica. Se trata de alteraciones relacionadas con la edad y la existencia de partos previos que hayan distendido las estructuras de soporte. Son frecuentes los prolapsos de órganos pélvicos: caídas del útero, la vejiga o el recto, que producen molestias y, en ocasiones, dificultades para mantener relaciones sexuales. Estos órganos tienden a salirse a través de la vagina.

En los casos complejos intervienen el ginecólogo, el urólogo, el psiquiatra... "La fisioterapia es fundamental, antes y después de la cirugía", señaló Javier Ferrer. "La cirugía es relativamente sencilla. Suele ser ambulatoria, sin ingreso", aseveró Miguel Hevia. "Una de las técnicas consiste en colocar una malla que da soporte a la uretra, que está caída", agregó el urólogo del HUCA.

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