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La mejor prueba del hombre

El "mushing" de La Fresneda se llena de apasionados de los perros, desde mascotas habituales hasta razas nórdicas

"Corre, 'Rocky', corre", grita el gijonés Amador Mateos a su pequeño perro en la salida de la carrera de "mushing" de La Fresneda. Mateos forma parte de los doscientos treinta corredores que se animaron a hacer deporte ayer junto a sus perros en la localidad sierense. "Somos como dos hermanos desde que llegó a casa. Le encanta correr y sube las escaleras como Rocky Balboa las de Filadelfia", cuenta Mateos.

Al igual que el gijonés, la mayoría de los que ayer acudían a la urbanización de La Fresneda lo hacían para disfrutar del deporte junto a sus compañeros animales y pasar una mañana agradable.

Aun así, las primeras pruebas de la mañana, puntuables para la Copa de España, estuvieron cargadas de tensión competitiva. "Venimos a intentar ganar. Somos unos puristas de la competición, por eso corremos con perros nórdicos, que son la esencia de este deporte", apunta Roberto Marcos, que asistía junto al resto de compañeros de su club, con sede en León. A pesar de tomárselo tan en serio, no renunciaron a disfrutar de un aperitivo sobre el remolque de su vehículo al acabar la carrera. "En realidad es lo mejor del día. Unas sardinas, un poco de pan y una cervecita bien merecida", subraya.

Otros tenían en mente la comida incluso antes de correr en su respectiva categoría. "Yo vine ya con la idea de comer un cachopo. Es el aliciente", revela Luena Cavero, que venía de Madrid junto a David Neira, podio en la categoría senior. "Siempre hemos tenido perro y hecho deporte. Cuando descubrimos esta modalidad nos encantó y ya desde el principio tuvimos muy buenos resultados. Me acuerdo de una de las primeras carreras en las que competimos, íbamos a ganar y se paró a hacer sus necesidades a veinte metros de meta", rememora entre risas Neira.

Como él, un importante porcentaje de los que ahora compiten comenzaron con el objetivo de compaginar el amor por los animales y su pasión por el deporte. Algunos suman incluso motivos de salud, como la tarraconense Marta Barrufet: "Mi compañero actual del club comenzó a practicarlo hace unos años. Me animó a que me metiera y así intentara dejar de fumar. A día de hoy lo agradezco muchísimo, y soy tres veces campeona de España", abunda.

También hay quien se ha introducido en el mundillo por tradición familiar. Es el caso de la pequeña Julia Salvado. A sus 12 años, los mismos que lleva su padre practicando "mushing", Salvado toma parte en la categoría de "bikejoring", consistente en ir en bici mientras el perro corre delante de ella.

"Me encantan los perros, y mi familia esta ligada a este mundillo, por eso me metí", asevera Salvado. De momento, sólo lleva un año participando y busca "pasarlo bien", aunque no descarta "competir a alto nivel" en un futuro.

Así, entre juegos, carreras y risas, perros de muchas razas y dueños de todas las edades pasaron una mañana agradable en La Fresneda, donde por quinto año se celebró esta prueba.

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