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Llanes rozó la gloria: allí se vendieron “bastantes series” del número posterior al Gordo

Estreno en Covadonga con una pedrea de 172.000 euros, muy repartida entre visitantes al real sitio llegados de dentro y de fuera de la región

Labores de limpieza y desinfección contra  el covid durante la cita en el salón del Teatro Real. | E. P.

Labores de limpieza y desinfección contra el covid durante la cita en el salón del Teatro Real. | E. P.

La emoción se elevó a las 11.48 cuando otro quinto, el 28674, dejaba 7 décimos en Gijón. Y más aún a las 11.56 cuando llovían más de tres millones en Villaviciosa con el 75981. Pero salió el Gordo, el 72897, y Punta Umbría, Reus y Granada se llevaron la mayor gloria. Y con ella iban desinflándose las oportunidades de Asturias. Ya habían pasado de largo el tercero (52472), el Gordo y haría lo mismo el segundo premio (que cayó en el 06095).

Un momento del sorteo en el Teatro Real de Madrid.

Para Asturias se acababa el sorteo a las 13.14 horas, con un reguerín de décimos de seis mil euros con el número 43831 que se fueron 20 a Gijón, uno a Avilés, uno a Belmonte, uno más en Cabañaquinta, otro a Colloto, otro a La Caridad y uno más a Posada de Llanera.

Hay quien confía en que quizá la serie del Gordo vendida en Boñar (León) le puede haber añadido alegrías a algún asturiano. Quién sabe. Es posible que ni así se haya acercado el premio, teniendo en cuenta que ha sido el verano de la historia con menos viajes de los clásicos “para ir a secar a León”.

Ahora le toca el turno a las pedreas, con las que se espera sacar a Asturias de la estricta dieta de premios en la que vive desde hace unos años. Y ayer ya se conoció un buen aperitivo de ellas.

Dos de los niños de San Ildefonso cantan un premio.

Al palo en Llanes

A punto estuvieron de marcar todo un golazo con el Gordo en Llanes. Pero el balón se les fue al palo por muy poco, que se diría en el argot futbolístico. “Tal vez sea un premio de consolación, pero es un premio”, valoraban en la administración de lotería llanisca que gestiona Paloma Ania.

En su caso, repartió 2.100 euros por décimo al vender el número posterior al primer premio de la lotería nacional, el 72898. Pero no sabían precisar ayer la cantidad de dinero que repartieron gracias a que se quedaron a las puertas de la gloria. “Eran 21.000 euros a la serie y nosotros vendimos bastantes, de lo malo malísimo es un premio alto y, además, hemos vendido muchos pequeños premios”, celebraban en un año en el que el oriente de la región no tocó pelo con ninguno de los grandes premios. Confían en que “será el Niño quien traiga la suerte a la comarca”.

Aroa de Diego, con el décimo premiado en un bar de San Juan de Parres.

Bendito estreno

La Tienda de Covadonga se estrenó este año en la venta de lotería y lo hizo llevándose una pedrea, un premio de cien euros cada décimo. Además, despachó íntegramente el número, el 37871, a beneficio de la Escolanía, que este 2020 ha conmemorado el 75.º aniversario de su creación. En total fueron 172.000 euros los que repartieron. A tenor del número de visitantes, turistas y peregrinos que pasaron por la “cuna de la Reconquista” este año se prevé que esté muy repartido por toda España.

No muy lejos, en San Juan de Parres, también fueron rozados por la fortuna: allí se vendieron participaciones del 65897, cuyas tres últimas cifras coincidieron con las del primer premio. Distribuyeron así un premio de 120 euros por cada décimo, un buen “pellizco” que se llevaron algunos de los afortunados clientes y amigos que lo adquirieron en Casa Pedro, establecimiento hostelero regentado por los hermanos Christian y Aroa de Diego Yáñez. En total fueron 600 décimos del citado número los que repartieron: 72.000 euros en premios.

Todas estas cantidades sirven de compensación para un sorteo en el que, una vez más, los grandes premios fueron esquivos con Asturias. Con covid o sin él, el Principado parece mantener a la buena suerte en cuarentena.

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