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Lumen Dei y el sambenito del arzobispo Sanz Montes

La asociación religiosa, que ganó todas las batallas judiciales tras su intervención por la Santa Sede, avala la gestión del prelado

Sanz Montes.

Sanz Montes. Miki López

La asociación Lumen Dei ha salido en defensa de la gestión de su superior, el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, después de que un programa del canal televiso “La Sexta” rescatase antiguas denuncias vinculadas a la polémica que rodeó a la intervención del Vaticano sobre este colectivo. Detrás de este asunto hay una larga pugna sobre quién ostenta la legitimidad de la orden, al frente de la cual fue designado Sanz Montes en su etapa al frente de la Diócesis de Huesca y Jaca. La Justicia ha terminado dando la razón en todos los casos al prelado asturiano.

La historia, rocambolesca, arranca en el año 2008 y ha perseguido al arzobispo asturiano como un sambenito que cíclicamente airean quienes han quedado fuera de la asociación. Lumen Dei es une entidad de la Iglesia Católica que fue fundada por el sacerdote jesuita Rodrigo Molina. Terminó intervenida por la Santa Sede en 2008 debido a varias denuncias de miembros del colectivo, que acusaban de graves comportamientos (desórdenes financieros y morales) a dirigentes de la entidad.

Dada la situación, la Santa Sede nombró Comisario Pontificio al cardenal Fernando Sebastián quien, en medio de un aluvión de demandas y querellas por parte de miembros de la asociación, terminó por dimitir. En 2009, el Vaticano designó a Sanz Montes, quien por entonces aún no había sido nombrado Arzobispo de Oviedo. Según Lumen Dei, “con Sanz Montes la situación se pacificó y todos los miembros admitieron sin discusión su representación y nombramiento por parte de la Santa Sede”. Sin embargo, cinco años más tarde, según relata la asociación, “un grupo importante de miembros se dio de baja” al no estar de acuerdo con el itinerario canónico establecido por la Santa Sede. Con aquella estampida, la asociación quedó “en una situación financiera insostenible por falta de liquidez con que afrontar las deudas hipotecarias contraídas años antes por los luego dimisionarios”.

Lumen Dei reconoce que “con plena aquiescencia de los miembros de la Asociación se vendieron algunos inmuebles para saldar deudas y evitar ejecuciones hipotecarias, y también para “poder comprar nuevos inmuebles en Asturias, donde la Asociación llevó su sede por indicación de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada”.

La asociación recalca que “el importe de las ventas lo ha ingresado, obviamente, Lumen Dei, y no Sanz Montes como insidiosamente se deja caer en el programa insinuándolo una y otra vez”.

Respaldo de la justicia

El colectivo asegura que existen antiguos miembros de Lumen Dei que se presentan como “hermanas” o “misioneras religiosas” cuando en realidad “no lo son” y la Santa Sede les ha pedido que dejen de hacerlo pues cometen “un fraude de simulación”. Según Lumen Dei, este colectivo comenzó en 2015 “una campaña eclesial, judicial y mediática contra Sanz Montes” similar a la que hicieron contra su antecesor, defendiendo “el falso argumento” de que tienen legitimidad para actuar en nombre de Lumen Dei.

Sin embargo, el colectivo que cuenta con el aval del Vaticano recalca que del total de 31 causas judiciales (civiles, administrativas y penales) promovidas por estos antiguos miembros, ninguna ha prosperado. Lumen Dei considera que “la actuación de las ex integrantes constituye un auténtico abuso y fraude procesal” que, no obstante, sigue dando quebraderos de cabeza al arzobispo de Oviedo.

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