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Asturias comienza hoy la EBAU más desigual del país: ¿Por qué es más difícil aprobar que en Cataluña y País Vasco?

Nueve regiones permiten a sus alumnos hacer la prueba con supensos, al contrario de lo que ocurre en el Principado, en donde hay más temario

Prueba extraordinaria de la EBAU del curso pasado

Prueba extraordinaria de la EBAU del curso pasado

Casi 5.000 bachilleres asturianos (4.829 exactamente) se enfrentarán hoy a una de las EBAU más exigentes del país. Aunque la prueba de acceso a la Universidad será más fácil que en años anteriores a la pandemia, con más opciones por pregunta, hay comunidades –y no es el caso del Principado– que han simplificado todavía más el examen. Nueve autonomías –La Rioja, País Vasco, Navarra, Cataluña, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Extremadura, Baleares y Canarias– permiten a los alumnos examinarse con asignaturas suspensas. Y muchas de ellas han acortado el temario. Así, por ejemplo, mientras los estudiantes de Cataluña solo estudian la Historia de España desde 1875, los asturianos empiezan ya en el Paleolítico.

¿Es legal esta desigualdad? La respuesta es afirmativa, aunque las regiones que han tomado este atajo han interpretado, en realidad, lo que han querido de las normas existentes. Se apoyan, por un lado, en la LOMLOE o ley Celaá, que establece –aunque esta parte aún no está en vigor– que se podrá conceder, de forma excepcional, el título de Bachillerato con una asignatura suspensa y, por otro, en el real decreto de medidas extraordinarias por el covid, que dice que la decisión de titulación “no quedará supeditada a la no existencia de materias sin superar”. Este decreto también convirtió el currículo estatal en “orientativo”, cuando otros años era obligatorio, dando pie a algunas comunidades a fijar el número de preguntas que querían. Todo ello perjudica a los alumnos asturianos, pues su nota final valdrá lo mismo que los bachilleres de otras comunidades con más facilidades a la hora de acceder a cualquier universidad del país.

El Principado empezará hoy un macroexamen de tres días, al mismo tiempo que la Comunidad Valenciana, Extremadura, Baleares, Aragón, País Vasco, Galicia y Cataluña. Los más madrugadores, el pasado 1 de junio, fueron los murcianos, y los últimos en pasar por la EBAU serán los andaluces, el próximo día 15. La prueba de acceso a la Universidad de este año será una de las más multitudinarias de la historia –con 146 estudiantes menos que en 2020, pero 704 más que en 2019– y se hará en más sedes que nunca –diecisiete repartidas en nueve localidades–. Oviedo será la localidad que más alumnos acoja, con 2.153, y los exámenes se desarrollarán por primera vez en los cuatro campus universitarios de la ciudad: el Cristo, Llamaquique, CAU y El Milán. En cuanto a afluencia, le siguen Gijón (1.295), Avilés (654), Langreo (231), Ribadesella (148), Mieres (146), Luarca (91), Cangas del Narcea (66)y Tapia de Casariego (45).

La gran cita de hoy estará marcada nuevamente por la mascarillas –recomiendan que sea FFP2– y el distanciamiento. Los estudiantes tendrán que llevar el pelo recogido, no podrán compartir bolígrafos ni apuntes, deberán lavarse las manos antes y después de cada prueba, tendrán que ir a pie desde las proximidades de las sedes... Jesús Ángel del Brío es presidente de la sede de la Facultad de Economía y Empresa, en donde se examinarán 450 alumnos en 10 aulas. “El año pasado la organización desde mi punto de vista fue más peliaguda, porque hubo mucha incertidumbre y el modelo de examen cambió sobre la marcha. Este curso ha resultado todo más sencillo”, detalla del Brío, que en 2020 dirigió la sede de la EBAU en La Felguera. El catedrático del área de Organización de Empresas aplaude que la Universidad de Oviedo haya elaborado un protocolo general más otros específicos para cada sede. “En la mía habrá cuatro puertas de acceso y salida diferentes, y de media en cada aula habrá 45 alumnos. Es la ventaja de nos dan las instalaciones universitarias; el handicap es que necesitamos más controladores”, comenta. En su caso son una veintena.

“Más que nerviosos, estamos agotados”, afirman los bachilleres

Algunos estudiantes se autoconfinaron en casa para asegurar su asistencia a la prueba

D. O./ P. P./ D. M./ I. M. 

Más que nerviosos, están “agotados”. Así lo aseguraron algunos de los cerca de 5.000 aspirantes que hoy empiezan la EBAU en Asturias. Sara Sánchez Cabrera, del colegio San Fernando de Avilés, es una de ellas. Quiere ser profesora de Educación Primaria y ayer fue día de repaso. “Más que nerviosa, estoy agobiada. Hemos tenido dos semanas para preparar los exámenes y Matemáticas y Lengua las tengo bien preparadas. El problema es Historia de España que es mucha materia”, afirmó. Precisamente esta es una de las dos asignaturas de las que se examinarán esta tarde los bachilleres de la región. La otra materia es Lengua Castellana y Literatura. 

Alejandro García aspira a matricularse para el próximo curso en el grado de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en La Coruña. Este joven naviego lleva semanas estudiando sin casi descanso. “Más que nervios es cansancio lo que genera esta situación. Nueve exámenes en tres días son demasiado para cualquiera”, señaló. Espera poder salvar este obstáculo académico sin estropear el trabajo realizado previamente: “El sistema no es justo, pero hay que adaptarse e intentar hacerlo lo mejor posible”.

El naviego Alejandro García, ayer, repasando en su casa.

Iker Martins es alumno del colegio La Corolla, en Somió (Gijón). “Hoy (por ayer) no estoy nervioso, pero cuando me levante seguramente sí que lo estaré. Pondré el reloj un poco antes para dar un último repaso”, dijo. Quiere estudiar Finanzas y Contabilidad en la Universidad Carlos III, de Madrid. Su truco es hacer buenos resúmenes. “Tengo facilidad para el estudio”, remató.

Por su parte, Pedro Sánchez de Posada, estudiante del IES Monte Naranco de Oviedo y matrícula de honor en Bachillerato, llega a la EBAU “bien preparado”. “En las dos últimas semanas me he autoconfinado en casa para evitar cualquier posibilidad de contagio y así poder asegurar la asistencia al examen, aunque en este tiempo he ido a clase”, contó. El ovetense quiere estudiar Matemáticas o el doble grado de Matemáticas y Física, lo que le obliga a sacar “buena nota”. 

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