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Vuelven al aula 42.000 asturianos de ESO y Bachillerato: "La vacuna da tranquilidad, pero no podemos bajar la guardia"

Tres de cada cuatro matrículas están en la red pública | El alumnado sube ligeramente en Bachillerato y comienza a bajar en Secundaria

Así fue la vuelta a las aulas de los alumnos de ESO y FP: ""La vacuna da tranquilidad, pero no podemos bajar la guardia" VÍDEO: Amor Domínguez/ FOTO: Luisma Murias

Un total de 42.003 estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y Bachillerato han iniciado hoy en Asturias el curso con el objetivo de recuperar la plena presencialidad en ambas etapas. Será un curso en que las ventanas siguen abiertas y hay que llevar la mascarilla, pero la llegada de las vacunas da un respiro a profesores, alumnos y progenitores. La mayoría del alumnado tiene al menos la primera dosis, algo que "da tranquilidad pero no podemos bajar la guardia", tal como asegura Francisco de Asís Fernández, director del instituto de La Corredoria, donde 1030 alumnos cursan sus estudios.

Pelayo Rodríguez, Darío Is y Ezequiel Fernández, empiezan este año a primero de la ESO con muchos nervios en el centro educativo ovetense. “Es todo nuevo y no conocemos nada, es una etapa más difícil y más divertida porque vamos a hacer muchos amigos”, aseguran. Están mas tranquilos con la vacuna aunque son conscientes de las restricciones que ha marcado la pandemia.

Los equipos directivos tienen listos los protocolos establecidos por la Consejería de Educación el pasado 19 de julio. Se atienen a las medidas básicas: distancia de 1,2 metros, uso de mascarilla y ventilación cruzada permanente. Además, recogen otras instrucciones como el escalonamiento de entradas y salidas, la limitación en el aforo de los espacios comunes para evitar aglomeraciones y el refuerzo de la limpieza. La figura del coordinador covid continuará siendo el eje de comunicación con las familias y seguirá en contacto permanente con el personal de enfermería para el manejo de los casos positivos que se puedan diagnosticar.

Hoy en La Corredoria eran varias las abuelas que dejaban a sus nietos en su primer día de instituto. "Me parecen un poco pequeños para empezar, pero veo todo muy bien organizado y no creo que haya ningún problema", se confesaba Alicia Picos al despedirse de su nieto, que empieza su etapa en el instituto. María Núñez compartía "angustia" al dejar a su nieta en la puerta: "Estoy más nerviosa yo que ella porque no sé lo que puede pasar en un instituto tan grande". Los progenitores confían en que sus hijos se adapten bien y, sobre todo, que el covid les permita terminar el curso si contratiempos.

En el Rosario Acuña, en el barrio gijonés del Polígono, organizaron un pequeño recibimiento a los escolares que acudían por primera vez al centro. Es decir, aquellos que antaño estaban en el colegio y ahora se enfrentan a la realidad del instituto. En total, 104 chicos estaban esta mañana en esa situación. "Va a ser más difícil, pero habrá que acostumbrarse", apuntaron algunos de ellos. Raquel Álvarez es la directora y ella también estaba algo nerviosa por el primer día. “El objetivo es que ellos se encuentren a gusto, porque vienen con nervios. El día antes llamaban sin parar para ver a qué grupo iban. Todos hemos pasado por esa etapa y la idea es que se sientan cómodos y queridos”, confesó la docente.

Así vivieron la vuelta a las clases en el IES Rosario Acuña de Gijón Pablo Palomo

“¿En qué clase te ha tocado?”, “¿quién es tu profe de mate?”… En estas estaban Yumalay Popa y Carmen González, ambas de segundo de la ESO en el Carreño Miranda (Avilés), minutos antes de cruzar las puertas del centro.

Para el covid apenas una mención, aunque todos guardaban distancias. Porque esa lección ya le llevan bien aprendida. Tampoco faltaron las mascarillas, los accesos por puertas diferenciadas y entradas escalonadas en horarios. En el Carreño Miranda, por ejemplo, con más de 700 alumnos, sin contar las matrículas de ciclos, los estudiantes accedieron al centro por tres puertas diferentes con el fin de evitar las aglomeraciones. En este centro también están sectorizados los recreos y en las aulas habrá ventilación cruzada permanente, así como filtros HEPA en todas las aulas, como explicó la directora Natalia Menéndez.

La concejala de Educación en el Ayuntamiento de Avilés, Nuria Delmiro, valoró el regreso a las aulas de todos los estudiantes de secundaria. “El curso se desarrollará con la mayor normalidad posible. Educación ha contribuido a crear espacios más amplios”, dijo. Satisfechas también de la vuelta a clase de los alumnos de secundaria estaban también Yoli Abad y Mónica Taboada, con hijos en el Carreño Miranda: “El año pasado los protocolos covid eran nuevos para todos y no tenemos queja. Este año la mayoría de los alumnos están vacunados y eso da tranquilidad”, manifestaron mientras los chavales se arremolinaban en las puertas del centro.

Menos alumnos que el año pasado

Al igual que ocurre en Infantil y Primaria, las consecuencias de la crisis demográfica ya son palpables también en ESO y Bachillerato. Hoy vuelven a clase 42.003 estudiantes, 221 menos que el curso pasado (un descenso del 0,5 por ciento). El 75,7 por ciento de las matrículas se concentran en la red pública. Por ciclos, el alumnado sube ligeramente en Bachillerato, pero comienza a descender en ESO. Si los datos se analizan por comarcas, la bajada en las zonas más pobladas oscila entre el -1,6 por ciento de Gijón y el -0,2 por ciento de Oviedo.

El Consejo de Gobierno ha aprobado dos partidas presupuestarias para la contratación de personal docente de refuerzo: 11,2 millones de euros para los centros públicos y 3,2 millones para los concertados. Las primeras plazas se incluirán en la convocatoria de interinidad que se publicará hoy y el profesorado que resulte adjudicado se incorporará a su puesto el próximo lunes.

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