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Crece el rechazo a la enseñanza bilingüe en Asturias: “Los alumnos no aprenden los contenidos”

La Consejera admite que el programa que combina idiomas necesita una “reflexión”, mientras que parte del profesorado afirma que es un “fiasco”

¿Estás a favor de la enseñanza bilingüe en Asturias?

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Cada curso que pasa, aseguran los profesores de la pública, en los centros educativos asturianos “crece el rechazo” a la enseñanza bilingüe. “Los niños no aprenden los contenidos ni en castellano ni en inglés; es un fiasco”, afirman los docentes más críticos, que reclaman al Gobierno “un cambio”. Precisamente, ayer la consejera de Educación, Lydia Espina, reconoció, en su estreno en el Pleno de la Junta General del Principado, que el programa regional de bilingüismo “tiene margen de mejora” y “necesita una reflexión con reposo y tranquilidad”, ya que “cada vez hay más voces en contra dentro del profesorado”. Espina, que es docente de Inglés, detalló que hoy en día más del 40% del alumnado –un total de 30.000– sigue este modelo, el cual está siendo cuestionado a nivel nacional.

De hecho, casi 90 colegios e institutos de Castilla La Mancha, Castilla y León y Navarra han salido del programa, al detectar problemas de aprendizaje en sus estudiantes. En Asturias, según los datos aportados ayer por la Consejera, “hemos pasado de 130 centros en el curso 2008/2009 a 221 en la actualidad, y de 434 profesores a 1.616”. Además, este año se han sumado a la red los institutos Carreño Miranda de Avilés y La Fresneda, en Siero. Todo ello demuestra, pese a las críticas y a la necesidad de mejora, que “hay satisfacción en los centros”, como respondió Lydia Espina a una pregunta formulada por el diputado de Ciudadanos Luis Carlos Fanjul. La titular de Educación se comprometió a trabajar más en la formación de los profesionales y en aumentar el número de auxiliares de conversación.

Sin embargo, algo más falla en el modelo bilingüe asturiano. Así lo cree, por ejemplo, Patricia Barranco, profesora en el colegio El Quirinal de Avilés. “El programa necesita un cambio. Los niños no aprenden los contenidos ni en castellano ni en inglés. Y cuanto más tiempo pasa, más rechazo hay en los centros”, asegura. Más que un cambio, Barranco aboga por “olvidarse de este bilingüismo absurdo y reforzar las horas de Inglés”. Marta Fernández, profesora de Historia en el IES La Corredoria de Oviedo, también se opone al modelo de combinación de idiomas actual: “Es crear una Educación Secundaria de excelencia y otra que no, es formar grupos buenos y malos. Eso a nivel pedagógico es una barbaridad”. Fernández señala que “el rechazo al programa está ganando peso” en las aulas, entre otras cosas, “porque no tiene ningún sentido que los chavales den el Franquismo en inglés cuando todavía no lo vieron en castellano”. La docente de La Corredoria es partidaria de fomentar “una mayor interdisciplinariedad” entre las materias.

La consejera de Educación, Lydia Espina, ayer, en su estreno en el Pleno de la Junta General, en el inicio del curso parlamentario. | Armando Álvarez M. G. SALAS

Lo mismo ocurre con el Francés. Pelayo Martínez fue durante años coordinador del programa bilingüe de esta materia en Cangas de Onís y ahora es jefe de departamento de Francés en el IES de Llanes. “Con el programa plurilingüe destrozaron al francés. Suena muy guapo decir que damos inglés y francés, pero al final devalúan el francés y en inglés no se llega al nivel de otro centros”, sostiene. Martínez pide “tomarse más en serio” los idiomas y hacer una “inversión de verdad en el profesorado” y “dotar a los departamentos de más horas”.

Nuria Díaz, profesora del colegio concertado Nazaret de Oviedo y con experiencia de seis años en el sistema bilingüe, cree que la eficiencia del programa depende de las asignaturas en las que se aplique. “A lo mejor en Ciencias hay demasiado contenido y los alumnos no tienen adquiridos los conocimientos en su lengua materna. Funciona mucho mejor en materias como Educación Física, en las que el aprendizaje además es más liviano”, comenta. Díaz dice estar a favor del bilingüismo siempre y cuando el profesorado tenga la formación necesaria. “Solo se pide un B2 cuando el maestro debería tener el máximo nivel posible, es decir, un C1 o, incluso, un C2”, señala.

Ana Margarita Álvarez, coordinadora del programa bilingüe del colegio Corazón de María de Gijón (Codema), indica que no podría valorar la efectividad del sistema a nivel global, pues “hay muchos factores que varían de un centro a otro”. Pero “sin duda” en el suyo, opina, “es efectivo y muy beneficioso para los alumnos, que asimilan los contenidos a la vez que se benefician de la utilización de una segunda lengua durante un mayor número de horas”. La manera de trabajar con ellos, puntualiza, “exige una metodología más activa y diferente”. “Implica la exposición a los contenidos de manera variada: uso de vídeos, de estrategias como la flipped classroom...”, agrega. Álvarez cree que el programa debería ser “objeto de revisión y mejora continua” y advierte que el profesorado habilitado “necesita seguridad en el uso de la lengua”. “Otro problema es la falta de estabilidad en los responsables de los programas en algunos centros”, remata.

Infantil e Inglés, especialidades con más plazas en la oposición de maestros


Casi la mitad (el 48,49%) de las plazas de maestro que la Consejería de Educación convocará el año que viene son de Infantil e Inglés. El departamento de Lydia Espina presentará hoy a los sindicatos docentes la propuesta de distribución de vacantes de las oposiciones que se celebrarán en junio de 2022. En total, son 398 plazas, de las cuales 370 son de turno libre y 28 están reservadas para aspirantes con discapacidad. La mayoría de puestos que se sacarán son para las especialidades de Infantil (107) y de Inglés (86). Educación Física es la que menos dotación tendrá: solo 11. Mientras, Primaria dispondrá de 81, Pedagogía Terapéutica de 59, Audición y Lenguaje de 27, y Música de 27. La Consejera respondió ayer en la Junta, a preguntas de IU y Foro Asturias, que el nuevo curso está transcurriendo “con normalidad”. “Los dos objetivos que nos marcamos, presencialidad y seguridad, están cumplidos”, manifestó. Eso no quita, precisó, que se produzcan “pequeños desajustes”. Es hasta “lógico”, dijo, pues gestionan “140.000 estudiantes, casi 400 centros y 1.000 rutas de transporte escolar”. Sobre los problemas en las rutas volvió a incidir la diputada de IU, Ángela Vallina, a lo que Espina contestó que su equipo “estudia caso por caso, de forma individualizada” para dar respuesta en el menor tiempo posible. “En la Consejería estamos sin parar. Ahora bien, lo particular no se puede confundir con lo general”, subrayó. Por su parte, el secretario general de Foro, Adrián Pumares, recordó que, “tras los desprecios y el ninguneo de la anterior Consejera, hace falta recuperar el diálogo con la comunidad educativa, pero también más recursos, medidas concretas y mejoras en la gestión”. Espina quiso dejar claro que su mano “está tendida” a todos.

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