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Un proyecto para descentralizar el conocimiento científico y la innovación

Cincuenta municipios se unen en una red para llevar la ciencia a la población rural

La alianza, impulsada por el Principado, acercará a los investigadores a los pueblos y creará “laboratorios” para resolver problemas locales

Escolares de Somiedo, durante el taller de anfibios impartido por el CSIC.

De San Tirso de Abres a Cabrales: la ciencia recorre Asturias. La Consejería que lidera Borja Sánchez ha puesto en marcha un novedoso proyecto, llamado “Concejos con ciencia”, que busca llevar a todo el territorio la investigación y la innovación que se desarrolla en el área central de la región. La iniciativa ha sido todo un éxito, con 47 municipios ya adheridos. Esta red, que será auspiciada por la Federación Asturiana de Concejos, se asienta sobre los Centros de Dinamización Tecnológica Local (CDTL), que funcionan en municipios con menos de 200.000 habitantes, y están llamados a convertirse en “laboratorios de innovación social” para resolver problemas locales.

Sus responsables califican de “estupendo” el proyecto, que servirá, según aseguran, “para acercar el conocimiento a pequeñas poblaciones, donde no es habitual tener al alcance este tipo de recursos”. Por su parte, los investigadores lo ven como una oportunidad para cultivar vocaciones científicas, mejorar la vida en los pueblos y fijar población. “Debemos aprovechar a las personas de todos los rincones de la región y, sobre todo, a los jóvenes, que son la cantera de la que saldrán los futuros genios”, reivindican.

Los centros de dinamización tecnológica, los CDTL, son la piedra angular del proyecto que lidera la cartera de Borja Sánchez

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La red de “Concejos con ciencia” ha echado a andar ahora, coincidiendo con la celebración de la Semana de la Ciencia, y habrá una presentación oficial el día 24 en Avilés con el fin de atraer más municipios. “Queremos que las acciones lleguen a todos los sectores de la población, con especial incidencia en la escolar, elemento fundamental a la hora de impulsar las vocaciones científicas”, detallan fuentes de la Consejería de Ciencia, Innovación y Universidad.

En el marco de este gran proyecto, han surgido otras iniciativas como la de “Ciencia circular”, en colaboración con la Universidad de Oviedo, que consiste en que los investigadores difundan su conocimiento en las localidades de origen o residencia. Como novedad, el Serida (Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario) celebrará en Villaviciosa, desde hoy hasta el viernes, su primera Semana de la Ciencia, con actividades para escolares que van desde cómo hacer una PCR hasta cómo seleccionar un toro semental.

Los CDTL. Son sobre lo que se sustenta la exitosa iniciativa de “Concejos con ciencia”. La Consejería quiere convertirlos en “laboratorios de innovación social”, de forma que oferten actividades científicas e innovadoras durante todo el año en sus respectivos municipios e impulsen la llamada ciencia ciudadana. Cristina Álvarez, técnica del CDTL de Candamo, está encantada con el proyecto: “Me parece una idea estupenda porque permite llevar este tipo de actividades a lugares a los que, de otro modo, probablemente no llegarían. Además, crea curiosidad y abre el abanico a temas cotidianos vistos desde un punto de vista científico y/o tecnológico. Y de esta manera, cambiamos la perspectiva de ver la ciencia como algo alejado para que forme parte de nuestro día a día”.

“Esta iniciativa podría fomentar en la zona rural la interacción social, las vocaciones científicas y la modernización del territorio”, dice Marga Prieto, del CDTL de Quirós

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Lo mismo opina Elena Fernández, del CDTL de Pravia: “Estamos acostumbrados a que este tipo de actividades sea frecuente en las grandes ciudades, pero que los investigadores compartan su experiencia en los concejos más rurales es fantástico”. Fernández subraya que “la sociedad necesita del conocimiento científico en su vida cotidiana”. “Estas experiencias en proyectos de divulgación son muy necesarias en los concejos rurales, ya que hasta ahora no han tenido la oportunidad de disfrutar de ellas en su entorno y deben implantarse a lo largo del año”, agrega.

Más de lo mismo expresa Marga Prieto, del CDTL de Quirós, quien considera “fundamental” que “todos los ciudadanos tengan las mismas oportunidades de acceso a la ciencia y la innovación”. Prieto sostiene también que la iniciativa “debería extenderse a lo largo del año, creando un hábito participativo en la población, especialmente en los más jóvenes”. Además, agrega, “en el medio rural, donde la población está dispersa y son escasas las actividades de ocio, este tipo de actuaciones podría ser una manera de fomentar la interacción social, las vocaciones científicas y la modernización del territorio”. En la misma línea se pronuncia Conchi G. Iglesias, del CDTL de Somiedo, que señala que en el caso de su concejo “los vecinos son muy participativos, sobre todo en el ámbito tecnológico, para no quedarse atrás digitalmente”. Precisamente, el CSIC de Asturias eligió este año Somiedo para celebrar su Semana de la Ciencia con talleres sobre avistamiento de osos, anfibios, el canto de los pájaros o los incendios.

El físico Víctor Manuel García, en el CDTL de Quirós, durante su charla.

Los investigadores. El profesor titular del área de Ingeniería Cartográfica, Geodésica y Fotogrametría de la Universidad de Oviedo José Antonio Suárez es uno de los científicos que se han sumado al programa “Ciencia circular” e impartirá este mes charlas en su concejo natal, Salas, así como en Pravia, donde vive, y Ribera de Arriba, donde tiene amigos. “Me parece una idea estupenda, mejor cuanto más aislado y pequeño sea el municipio. Y no solo pensando en transmitir sino, mejor aún, en compartir conocimientos e iniciativas con la población local en busca de sinergias y singularidades”, expresa. A través de su ponencia, pretende “describir las claves y utilidad de la moderna y fascinante ingeniería geomática que se imparte en el Campus de Mieres, y abundar en los conceptos de espacio-tiempo en época antigua y en la formulación de los mapas que interpretaban la forma y dimensiones del mundo”.

“Nuestra presencia en el territorio será inspiradora para los jóvenes, ya que estudiamos en sus institutos”, afirma Clara Ramón, que se desplazará a su concejo natal, Pravia, para difundir la física de partículas

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Jorge Arias, catedrático de Psicobiología de la Universidad de Oviedo, es otro de los científicos que participarán en “Ciencia circular”. En su caso, con dos ponencias en Valdés, concejo en el que veraneó desde niño. “Incluso recuerdo cuando me presentó mi padre a Severo Ochoa en el restaurante Casa Consuelo”, dice. La charla lleva por título una pregunta: “¿Cómo convertirse en investigador?”. Con ella, cuenta, “persigo estimular a los jóvenes para que se dediquen a la investigación, y a los mayores para que vean cómo es el camino a recorrer, lo bonito que es desarrollar tus propias ideas, discutir las de otros y verificar o reinterpretar otros resultados”. Arias, que forma parte del grupo de investigación de Neurociencia de la Conducta, cree que “en una región tan pequeña como Asturias y con una universidad tan prestigiosa como la de Oviedo, deben aprovecharse sus sinergias y acoplarlas para avanzar más rápido en este mundo tan cambiante y con tantos retos”. A lo que añade: “Debemos aprovechar a todas las personas, y sobre todo, a los jóvenes que se encuentran en todos los rincones de la región, pues son la cantera de donde van a salir los innovadores, los creativos y los genios del futuro”.

Víctor Manuel García Suárez, profesor titular del departamento de Física de la Universidad de Oviedo, impartirá ponencias en Proaza, Yernes y Tameza y Quirós con el objetivo de que “la gente conozca los últimos avances en el campo de la nanotecnología y su aplicación al diseño de nuevos materiales y ordenadores”. El profesor del área de Física de la Materia Condensada aplaude la iniciativa de “Ciencia circular”, ya que –opina– “en los distintos concejos de la región hay un desconocimiento general sobre la investigación que se lleva a cabo en la Universidad”. Asimismo, García Suárez sostiene que “los laboratorios de innovación social pueden ser un instrumento para mejorar la vida en los concejos y ayudar a fijar la población”.

Clara Ramón, investigadora predoctoral en el grupo de Física Experimental de Altas Energías, volverá a su lugar de origen, Pravia, para “dar a conocer la física de partículas y cómo esta intenta explicar algunas de las preguntas más ambiciosas sobre el universo”. “Será un viaje hacia lo más pequeño pasando por el descubrimiento del bosón de Higgs y llegando hasta las búsquedas de materia oscura”, adelanta. Ramón opina que la presencia de científicos en el territorio “puede ser inspirador para los jóvenes, ya que verán a personas que estudiaron en sus institutos y ahora son investigadores”. “La iniciativa me parece muy buena, porque muchas veces este tipo de actividades se realizan en Oviedo, Gijón y Avilés. Creo que hacer llegar a todo el mundo la labor de los investigadores es muy enriquecedor, pues no solo aumenta el conocimiento sino su confianza en la ciencia y las dota de herramientas para identificar mejor las noticias falsas”, valora.

José Agustín Guijarro es catedrático de Microbiología y se desplazará a Nava para hablar de un tema de actualidad: los virus y las pandemias. “Para mí, como docente, uno de los mayores retos y dificultades está en la divulgación científica debido, fundamentalmente, a la heterogeneidad de la audiencia en este tipo de actos públicos, con niveles muy diferentes de conocimiento sobre el tema concreto”, confiesa. Sobre la iniciativa impulsada por la Consejería de Ciencia indica que es “un plan atractivo que debería tener continuidad”. “Lo más relevante es la posibilidad de poder generar vínculos permanentes, de normalizar la interacción entre la institución y la sociedad”, considera. “Es conveniente –abunda– hacer llegar la ciencia a entornos alejados de los núcleos urbanos centrales de Asturias a través, entre otros, de las casas de la cultura municipales, donde asiduamente se desarrollan programas de actividades culturales y sociales de diferentes temáticas y en las que la figura de la ciencia, con honrosas excepciones, carece de representación”. “Hay pues que estimular el deseo de los ciudadanos por el ámbito científico y, para ello, el plan debe tener un propósito continuista y espíritu de permanencia”, remata.

Belmonte, Coaña, Ibias, Onís, Parres, Taramundi...


La Consejería de Ciencia, Innovación y Universidad pretende que la nueva red de concejos “contribuya a acabar con cualquier tipo de brecha en la zona rural y en las alas”, poniendo el foco en la población escolar y, más en concreto, en los colegios rurales, a menudo formados por pocos alumnos, y en los mayores de edad. “Queremos que puedan disfrutar de conferencias, de cine o de exposiciones de contenido científico e innovador igual que en los núcleos urbanos y el eje central de Asturias”, aseguran fuentes del departamento de Borja Sánchez. De momento, “Concejos con ciencia” lo forman: Belmonte, Bimenes, Cabrales, Cabranes, Candamo, Cangas de Onís, Castropol, Coaña, Colunga, Corvera, Degaña, El Franco, Gozón, Grado, Ibias, Illas, Las Regueras, Laviana, Llanera, Muros de Nalón, Nava, Noreña, Onís, Parres, Pravia, Proaza, Quirós, Ribera de Arriba, Riosa, Salas, San Martín de Oscos, San Martín del Rey Aurelio, San Tirso de Abres, Santo Adriano, Sariego, Sobrescobio, Somiedo, Taramundi, Tineo, Valdés, Villanueva de Oscos, Villaviciosa, y Yernes y Tameza. A ellos se suman grandes concejos como Gijón, Avilés y Langreo, que desarrollarán una programación científica propia. La agrupación de todos estos municipios se hará en torno a la Federación Asturiana de Concejos mediante un convenio de colaboración con la Consejería de Ciencia “en el que se está trabajando”.

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