Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Pierre, el nómada que va con su “familia” de animales, detenido por lesionar a un motorista

Una de sus cabras irrumpió en la carretera en Ribadesella e hizo caer a la víctima, que rompió tres costillas y sufrió un golpe en la cabeza

Pierre, con su recua, por las calles de Luarca, el 30 de abril. | Omar Iglesias

Lleva una vida nómada, acompañado de “su familia”, formada, ahora, por nueve animales: cinco burros, tres cabras y un perro. Es francés, se llama Pierre y tiene 34 años, y desde hace un tiempo se dedica a recorrer el Camino de Santiago, aunque también se le ha visto más al sur, en concreto en el puerto de los Cotos, en Madrid. Los burros adultos cargan en sus alforjas con todo lo que necesita, y se detiene allí donde quiere, con las estrellas como único techo. Este estilo de vida puede parecer idílico, pero entraña sus riesgos. Y este domingo, Pierre acabó detenido por la Guardia Civil. El motivo, que una de sus cabras había irrumpido en la carretera que une Ribadesella a Llanes, a la altura del campo de fútbol de Oreyana, e hizo que un motorista cayese en la calzada, con tan mala suerte que sufrió un fuerte traumatismo craneoencefálico y la fractura de tres costillas.

Serían las diez cuando se produjeron los hechos, en el kilómetro 1,500 de la carretera AS-379. Al lugar del siniestro acudieron patrullas de Tráfico, del Seprona y Seguridad Ciudadana, que se encontraron con una situación muy particular. Los agentes comprobaron que Pierre carecía de documentación. A los agentes les dijo que estaba ya volviendo a su país, tras haber hecho el Camino de Santiago. Los agentes comprobaron además que los animales también carecían de cualquier tipo de documentación.

Dada la gravedad de las lesiones provocadas por la cabra, la falta de documentación personal, domicilio conocido y las escasa posibilidades de que fuese a personarse en caso de reclamación judicial, la Guardia civil procedió a su detención como supuesto autor de un delito de lesiones por imprudencia grave. El detenido fue puesto a disposición del Juzgado de Cangas de Onís.

El caso es que no es la primera vez que Pierre y “su familia” –como él mismo dice– se meten en líos. El pasado mes de septiembre le dieron el alto en la localidad riojana de Santo Domingo de la Calzada. Iba con tres burros (dos hembras y un macho), siete cabras y un perro, a pecho descubierto y con una guitarra en bandolera. Los agentes de la Guardia Civil le pidieron los papeles de los animales, pero Pierre no los tenía. Le incautaron los animales y los encerraron en la plaza de toros de la localidad, advirtiéndole de que, si no aparecían los papeles en 48 horas, los sacrificarían sin remisión. Fue demasiado para Pierre. Aprovechó la noche, se coló en la plaza de toros y huyó con los animales. Se esfumó durante un tiempo, pero en octubre apareció en el puerto de los Cotos, y allí lo grabó un equipo de Telemadrid.

La siguiente noticia que se tiene de Pierre fue el pasado marzo, cuando dejó a todo el mundo con la boca abierta mientras cruzaba Orense con su recua, todos de forma muy ordenada, en fila. En ese momento tenía con él cuatro burros y cuatro cabras, aparte del perro. Hace unos días, el 30 de abril, antes del accidente de Ribadesella, le vieron cruzando Luarca. A un joven, Omar Iglesias, le dijo que había estado dando la vuelta a España y que estaba regresando ya a Francia. “La cabra debió asustarse con la moto. Ellos iban muy juntos, para evitar accidentes”, aseguró el mismo joven.

Compartir el artículo

stats