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El impuesto de sucesiones no es el principal motivo de renuncia a las herencias, afirma el Principado

La consejera de Hacienda sostiene que la motivación mayoritaria de los que desisten de heredar son "las deudas asociadas" a los bienes legados y asegura que las renuncias han bajado en Asturias en los dos últimos ejercicios

Impuesto de sucesiones

La consejera de Hacienda del Principado, Ana Cárcaba, desliga las renuncias a las herencias del impuesto de sucesiones. La gran motivación de los que desisten de heredar son "las deudas asociadas a la herencia". Eso adujo en el pleno de control al Gobierno de esta mañana en la Junta, a pregunta de Ciudadanos y citando como fuente al Colegio General de Notariado. El diputado de la formación naranja Manuel Cifuentes trajo al parlamento la insistencia de su grupo en la petición de que el Principado alivie la presión que genera el tributo sobre las herencias, a su juicio "injusto por la desigualdad que provoca" entre las diferentes comunidades autónomas y "porque castiga un esfuerzo que hacen las familias por conservar su patrimonio". "El administrado siempre pierde", apuntó Cifuentes, "porque o paga o pierde su patrimonio".

Cárcaba quiso refutar estos argumentos volviendo a las cifras de los notarios y a su constancia de que las renuncias han aumentado desde 2007 "en todo el territorio nacional, independientemente de la política fiscal". En Asturias, en los años 2020 y 2021 "el número de renuncias disminuyó sin ningún cambio fiscal", mientras que en regiones que los detractores políticos del impuesto suelen poner como ejemplos, como Madrid o Andalucía, esa cifra se incrementó.

"No sirve cualquier argumento para atacar al impuesto de sucesiones", protestó, y reprodujo el argumento de que "la mayor parte de los contribuyentes asturianos no lo pagan". El tributo carga, afirmó, a "menos del uno por ciento de los herederos en línea directa, los que reciben herencias en cuantías muy elevadas". Le sorprende a la Consejera, por lo demás, que para denostar esta figura impositiva se utilice el argumento de la injusticia, a la vista de la defensa que hacen de él "organismos como el Fondo Monetario Internacional o la OCDE, que lo justifican precisamente como medida para reducir la desigualdad social", remató.

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