12 de junio de 2012
12.06.2012
Corvera

Las Vegas repasa la represión franquista

«El régimen satanizó a las mujeres que eran antagónicas a la moral católica», asegura el historiador Eduardo Abad

13.04.2012 | 02:00
Una mujer, ante la exposición sobre la represión franquista, en Las Vegas.

Las Vegas, Illán GARCÍA


«El franquismo trajo consigo la victoria de un bando, no la paz». Con estas palabras, el historiador gijonés Eduardo Abad introdujo la inauguración en Las Vegas de una exposición sobre la represión de la dictadura del general Francisco Franco entre 1939 y 1975.


Esta muestra ubicada en el centro Tomás y Valiente hasta el día 27 analiza, a través de una quincena de paneles informativos, los diferentes tipos de represión que el régimen franquista ejerció contra comunistas, masones, homosexuales, mujeres, ateos, maestros, y todo aquel que no compartiera los postulados de Franco, el Ejército y la Iglesia.


A grandes rasgos, el franquismo fusiló a 140.000 personas, condenó a prisión a unas 500.000 e incautó bienes a otras 250.000 personas, según explicó el historiador gijonés en este acto organizado por Famyr y el Ayuntamiento de Corvera. Con esta muestra se da inicio a los actos en favor de la recuperación de la memoria histórica en el municipio. «Ya en la primavera del 36, antes del golpe de estado, se sientan las bases para eliminar a la que el franquismo considera como la anti España», afirma Abad. Tras la victoria de la guerra civil, las tropas franquistas persiguen no sólo a sus «rivales» políticos si no a los soldados que lucharon en el bando republicano en la guerra, en lo que llamaron adhesión a la rebelión. «Se da la circunstancia de que los rebeldes, los sublevados, eran precisamente los franquistas que se habían levantado contra un régimen democrático», señaló Eduardo Abad.


Y con la represión, llegaron también los campos de concentración y los exiliados, la explotación de los presos para construir carreteras además de la extorsión a familiares de adeptos a la República. «El régimen satanizó a las mujeres que eran antagónicas a la moral católica, les rapó el pelo y les obligó, en algunas ocasiones, a beber aceite de ricino», destacó el historiador gijonés, que añadió además que algunos niños fueron obligados a bautizarse y a tomar la comunión, pese a que sus progenitores les habían inculcado unos valores ajenos al nacional catolicismo franquista.


La censura y las torturas forman otro apartado de la exposición que inauguró el alcalde, José Luis Vega, ante la presencia de los tres ediles de IU y el responsable de Famyr, Fernando García Noval.


Los actos de recuperación de la memoria histórica se retomarán esta tarde con la proyección de un documental sobre las exhumaciones de Turanzas (Llanes) en el Centro Tomás y Valiente. A continuación, Juan Cigarria, miembro de FAMYR, dará una charla sobre las fosas comunes como delitos contra la humanidad.

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