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Balance de la atención sanitaria

El San Agustín incrementa la actividad de quirófano gracias a la jornada continua

El área quirúrgica ha reservado huecos en la programación para las fracturas de cadera y eso ha permitido agilizar esas operaciones

Imagen de archivo de una operación en el San Agustín.

La jornada continua en la Sanidad, que han implantado la mayor parte de servicios del área avilesina, ha venido a redundar en una mayor actividad, especialmente destacable en servicios como el de quirófano. Y es que, según indicó el gerente, Enrique González, el descanso que se hacía antes entre las dos y las cuatro robaba tiempo, ya que había que parar la actividad antes, para recoger y ordenar, y después volver a disponerlo todo para volver a comenzar a operar. "Ordenar y recoger podía llevar más de media hora, ese tiempo hay que descontarlo. En cambio ahora esa media hora que se ahorra permite ganar en muchos casos una intervención por día", aseguró.

Una de las intervenciones que más se han beneficiado del cambio es la de la fractura de cadera, que no se puede programar porque surge cuando el paciente ingresa, y hay que buscarle encaje en el quirófano. Si todos los huecos de la programación están completos, los pacientes tenían que esperar incluso varios días, lo que dificulta la posterior recuperación. En cambio ahora el San Agustín ha decidido dejar libre el último hueco de la mañana en al menos uno de los quirófanos, y eso ha redundado en el que la media del tiempo de espera no supera las 24 o 36 horas.

Planificar mejor es uno de los caballos de batalla de Enrique González, que al poco de incorporarse a la gerencia puso en marcha dos grupos de trabajo de profesionales para analizar posibles mejoras. "Las conclusiones finales de los estudios las veremos en septiembre. Pero ya ha habido propuestas de mejora de los circuitos de hospitalización y en el ámbito del quirófano, y se tomaron algunas decisiones". Así por ejemplo se cambió la organización del quirófano para ganar tiempo en la llegada del paciente, de tal manera que antes de las ocho y veinte de la mañana ya están preparados para la operación.

Otra idea procedente de estos grupos de trabajo ha sido incorporar una enfermera en el espacio anterior al quirófano, que hace un chequeo a los pacientes para comprobar que todo está bien preparado. "Eso da mucha seguridad, es algo que el grupo planteó como prioritario. Se gana mucho en funcionalidad y seguridad para el paciente", aclaró González.

Las consultas también se han beneficiado del cambio horario en la Sanidad asturiana, que era una reivindicación histórica de los médicos. En función de las especialidades los datos cambian, pero ya es una evidencia que se puede atender a más pacientes cada día. Junto a eso el San Agustín intenta una mejor coordinación para "planificar las consultas, tener alternativas cuando se producen incidencias y reordenar la actividad cuando se ausenta un profesional". Una enfermera asignada a la unidad de citaciones facilita también a mejorar toda la organización.

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