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Proyectos innovadores en el sector pesquero

La rula dará un sello de calidad a los barcos que mejor traten las capturas a bordo

La lonja avilesina quiere garantizar la excelencia del pescado que llega a las mesas y una manipulación exquisita en todos los eslabones de la cadena

La bodega de un arrastrero, atestada de xarda. RICARDO SOLÍS

La rula de Avilés persigue lograr la excelencia de los productos que vende y que llegan a las mesas de los asturianos. Y esa calidad hay que batallarla desde el primer momento, cuando el pescado cae en las redes o pica los anzuelos de los pescadores. Por ello, este verano quiere empezar a implantar un certificado de buenas prácticas de los buques pesqueros para premiar las buenas prácticas en la manipulación de las diferentes especies y la higiene a bordo. La idea es empezar con las embarcaciones de merluza de pincho y para ello se elaborará un pliego de condiciones a seguir.

"La confianza del consumidor en el producto adquirido en su pescadería habitual o suministrado por su proveedor debe ser completa y remontarse al sector extractivo. Si bien estamos convencidos del valor de nuestros procesos en primera venta, queremos hacer extensivo ese compromiso a aquellas embarcaciones que se sometan a un proceso de auditoría realizado por un organismo independiente y especializado", aseguran desde la lonja avilesina. El proyecto ya nació el año pasado, con la participación de la certificadora "Bureau veritas Certificación", y aunque hubo algunos avances, la previsión es darle un empuje en los próximos meses.

Los pilares en los que se asienta esa certificación son la higiene y las buenas prácticas de manejo a bordo, la trazabilidad, la sostenibilidad pesquera y la protección del entorno. "Lo que se pretende es poner el foco en el eslabón de la cadena más alejado del consumidor. Este reconocimiento va en sintonía con el distintivo 'Pescado de confianza' de la Nueva Rula de Avilés y le aporta valor al proceso de primera venta", defienden sus promotores.

No a los parásitos

No es la única iniciativa que persigue la sociedad que gestiona la lonja en los barcos. También quiere poner en marcha un proyecto de valorización energética de residuos pesqueros generados a bordo. El objetivo es evitar, sobre todo, que los pescados lleguen con parásitos, como el anisakis y de ahí que la idea sea facilitar a las embarcaciones la tecnología necesaria para recuperar las vísceras y demás residuos pesqueros para su gestión final en tierra.

"Una de las mayores preocupaciones ambientales en el sector pesquero tiene que ver con los factores que influyen en el mantenimiento del ciclo vital del parásito anisakis. La parasitación del pescado, salvo en personas con especial sensibilidad, no causa ningún problema para la salud cuando se aplican las buenas prácticas recomendadas en los momentos donde las medidas de control son realmente eficaces", explican los responsables de la sociedad.

Entre esas medidas están, por ejemplo, que en los barcos se evisceren correctamente las especies que así lo permiten. También que durante su transporte, se agilicen las operaciones y el mantenimiento de la cadena de frío. "En la pescadería, limpiando bien el producto y descartando las partes no aptas, y en los momentos anteriores a su consumo, cocinando bien el pescado o congelándolo adecuadamente", añaden.

La sociedad "Nueva Rula de Avilés", ya de cara al año que viene, tiene en mente aplicar un nuevo sistema automático de reconocimiento de cajas de pescado en la cabecera de la cinta que puede servir como base para, próximamente, poner en marcha un sistema de subasta a través de internet. Ése es uno de los objetivos que se marcó la nueva rula cuando abrió sus puertas en 2009.

"Durante los últimos años, 'Nueva Rula de Avilés' ha venido desarrollando su estrategia de digitalización de procesos, especialmente orientándola hacia aquellos que afectan al núcleo de su actividad: la subasta de pescado. Con el objeto de mejorar las condiciones de manejo (ergonomía), control, aporte de información previa a la venta y aseguramiento de la trazabilidad entre la recepción del pescado y su venta en cinta de subastas, nace este proyecto", apuntaron desde la rula avilesina.

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