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RUBÉN FERNÁNDEZ ALONSO | Ingeniero industrial, asesor energético

"La base del ahorro energético es tener un buen plan global"

"La tecnología de los sistemas concebidos para consumir menos electricidad está evolucionando a pasos agigantados"

Rubén Fernández Alonso. M. F.

La plataforma logística de Alimerka en Llanera, la plaza de toros cubierta de Collado-Villalba. (Madrid) o el centro de interpretación del vino en Manilva (Málaga) son solo tres de las construcciones cuya eficiencia energética es mérito de la empresa corverana Runitek Ingenieros, especializada en instalaciones, calificación, certificación y auditorías energéticas. Rubén Fernández Alonso, fundador junto al también ingeniero Nicasio Aspe Llavona de la firma que tiene por objeto prestar asesoramiento en materia de eficiencia energética o desarrollar proyectos en ese ámbito, responde en este entrevista a algunas de las cuestiones que se plantean los empresarios preocupados por el encarecimiento de la luz.

- ¿Qué objetivo tiene una auditoría energética?

-Analizar los consumos del proceso productivo y ver cómo se pueden optimizar, no sólo en término de emisiones de CO2 sino tratando también de abaratar el coste del kilovatio/hora. Y todo eso sin perder confortabilidad ni capacidad productiva.

- ¿De qué herramientas se vale un auditor energético para hacer su trabajo?

-El analizador de redes es un aparato que se pone en el cuadro eléctrico y permite monitorizar el consumo instantáneo, pero también da tendencias y hace posible analizar los picos de consumo para trasladarlos a una franja donde convenga más por un tema, por ejemplo, de precios; la cámara termográfica sirve para detectar, gracias a la conversión de las diferentes temperaturas en colores, dónde hay fugas de energía; el termoflujómetro analiza los aislamientos térmicos de los cerramientos; hay reguladores que, según la cantidad de luz natural que entra por las ventanas, ajustan la intensidad de los dispositivos lumínicos de un local...

- ¿Cuál es la clave de una buena auditoría energética?

-Para empezar, que la haga un profesional conocedor de las diferentes redes: electricidad, agua, gas y otros combustibles... Y digo esto porque la eficiencia energética depende en buena medida de las posibilidades de mezclar el excedente de una red con lo que le falta a otra. Un ejemplo claro de esto son los aparatos de refrigeración, como las neveras: emiten calor que puede ser aprovechado para calentar, por ejemplo, el agua sanitaria. Es decir, la base del ahorro energético es tener un buen plan director que, de modo global, aborde la problemática de ca caso y marque pautas generales.

- ¿Ha notado un repunte de la demanda de auditorías energéticas fruto de la presión sobrevenida por la carestía de la luz?

-Se han contratado muchas auspiciadas por la existencia de subvenciones y en muchos otros casos son fruto más del empeño del auditor que del interés de las empresas.

- ¿Cuánto se puede ahorrar en energía aplicando criterios de eficiencia?

-Entre el 25 y el 50 por ciento, esto último en casos extremos.

- Y la tecnología, ¿es una aliada en este objetivo?

-Sí, sin duda. La evolución a pasos agigantados -véase el caso de la bajada de precios de las luces led o la cada vez mayor eficiencia de las bombas de calor- favorece la implantación de sistemas que rebajan consumos y, en consecuencia, ahorran dinero.

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