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A dos ruedas por el mundo

“No dejo de explorar el paraíso asturiano”, señala la avilesina Sonia Barbosa, que da la vuelta al globo en moto

Sonia Barbosa cerca de la ciudad rusa de Irkutsk, en Siberia.

Sonia Barbosa cerca de la ciudad rusa de Irkutsk, en Siberia.

“La palabra que más me repiten cuando viajo es admiración”. Y no es de extrañar que alguien admire a Sonia Barbosa, una avilesina afincada en Corvera que invierte su tiempo libre en recorrer el mundo con su moto, una BMW F650 GS, más conocida como ‘trailera’. Su sueño de dar la vuelta al mundo en moto está a punto de convertirse en una realidad, ya que hace tan solo un mes que Barbosa terminó la penúltima etapa de su vuelta al mundo, un viaje que le permitió llegar al mar de Japón, que baña las costas de Rusia, las dos Coreas y Japón. Durante 46 días la avilesina recorrió más de 17.000 kilómetros, rodando por las carreteras de países tan diferentes como Bulgaria, Rumanía, Ucrania o Rusia.

“Viajar es una pasada, me cambia la percepción del mundo y me doy cuenta de lo pequeño que es”. Ella cuenta que, al viajar sola, se empapa mucho de la cultura e interactúa más con la gente del lugar y añade: “Cuando viajas acompañado, te sientes apoyado, pero al viajar sola y ocurrir algún incidente, soy yo misma quien dice ‘va a ir todo bien’ pero no me siento sola, puesto que tengo el apoyo de mis amigos, a través de sus mensajes, preocupándose por mi”.

A dos ruedas por el mundo

En algunos a los lugareños les choca ver a una mujer en moto. “A algunos no les entra en la cabeza que una mujer viaje sola en moto, desde España, aunque se asombran aún más cuando les digo que mi objetivo es dar la vuelta al mundo. Les parece increíble por el hecho de ser mujer”, relata Barbosa, quien añade que este tipo de viajes tienen muchos aspectos positivos, pero también negativos, sobre todos los referidos a la seguridad. “No es lo mismo perderse siendo hombre que mujer, no tiene nada que ver”, remata.

A dos ruedas por el mundo

“Mido 1,52 metros y compro todas mis motos sin probarlas antes. Siempre tengo que llevarlas al taller, para que las adapten”, explica Barbosa, demostrando que no hay nada que la frene en el empeño de cumplir su sueño, ni siquiera su estatura o los idiomas. “En inglés me defiendo, pero en Rusia tenía que usar el traductor de Google”, asegura ella divertida, añadiendo también que hay personas que siguen su perfil en redes sociales para comprobar que finalmente cumple su objetivo y felicitarla por ello.

“Aunque recorra el mundo con mi moto, no dejo de explorar el paraíso que tenemos en Asturias”, aclara esta “Corverana ejemplar”, “tenemos una suerte enorme”, recalca la avilesina, quien ya tiene en mente la próxima meta para alcanzar y que está a la espera de la publicación de su libro ‘La chica que tenía prisa por ver el mundo’”.

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