Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Daniel López Acuña | Epidemiólogo, en septiembre recogerá en el Yumay el premio «Jamón de Plata Negra Grande Covián»

"Se ha dado carpetazo al covid de manera insensata: la incidencia sigue siendo alta"

"Enfrentamos una situación compleja con equilibrios muy precarios, que puede darnos sustos en otoño e invierno si no actuamos con prudencia"

López Acuña, en su domicilio de Gijón. Ángel González

Daniel López Acuña (Ciudad de México, 1954) es epidemiólogo y divulgador científico. En los últimos meses ha empeñado su tiempo en hablar alto y claro de un virus que ha trastocado la vida y la forma de relacionarse de la gente: el covid-19. Este miércoles, Acuña ha sido galardonado con el premio "Jamón de Plata Negra Grande Covián", una distinción que falla la Fundación Grande Covián y que se entrega cada año al cierre de las jornadas que dedica a este alimento la sociedad Gastrónomos del Yumay. El acto de entrega será el 26 de septiembre en la sidrería de Villalegre que es sede del Yumay. Exdirector de Acción Sanitaria en Situaciones de Crisis de la Organización Mundial de la Salud (OMS), profesor asociado de la Escuela Andaluza de Salud Pública y asesor independiente en Salud Pública, López Acuña advierte de que el nuevo coronavirus no ha dejado de existir.

–¿Ha finalizado la guerra contra el virus o eso es lo que hemos querido creer este verano?

–Lamentablemente, en España, y en muchos otros países europeos y del resto del mundo hemos dado carpetazo a la pandemia del covid cuando todavía está muy presente y sigue teniendo un impacto importante. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha venido reiterando las últimas semanas que la pandemia no ha terminado y que no debemos bajar la guardia en cuanto a la realización de pruebas diagnósticas, el aislamiento de positivos, las medidas de protección –como el uso de mascarilla en interiores o en exteriores aglomerados– y la adecuada cobertura vacunal. Se ha dado carpetazo de manera insensata y, a mi modo de ver, irresponsable, ya que la incidencia sigue siendo alta, la ocupación hospitalaria y de unidades de cuidados intensivos (ucis) está presente a niveles elevados y la mortalidad, especialmente en mayores de 85 años, es muy elevada.

–¿Le preocupa el número de fallecidos en las últimas semanas?

–La sobremortalidad que se ha producido en los últimos meses en personas mayores resulta muy preocupante. Se ha querido creer que las cosas habían terminado cuando no era el caso y eso ha resultado contraproducente.

–¿Gripalizar el virus, acierto o error?

–Gripalizar la pandemia de covid-19 ha sido un error. Más aún cuando han surgido nuevas variantes más contagiosas, cuando la protección inmunitaria por las vacunas está decayendo, cuando hay un porcentaje importante de infecciones que producen secuelas que se manifiestan como covid persistente o de larga duración y cuando sigue habiendo episodios severos sobre todo en personas mayores que pueden producir hospitalizaciones o desenlaces fatales. Además, seguimos teniendo más de 15 millones de personas que aún no reciben la tercera dosis de refuerzo y aún no empezamos a vacunar con una cuarta dosis a los mayores de 80 y a quienes viven en residencias geriátricas

–¿Prevé un retroceso en septiembre?

–Nos enfrentamos a una situación compleja con equilibrios muy precarios que puede darnos sustos en otoño e invierno si no actuamos con prudencia. Mientras la incidencia sea alta seguiremos teniendo un alto riesgo de que surjan nuevas variantes más contagiosas. A medida que transcurre más tiempo, la eficacia de la protección vacunal está disminuyendo. Aún no contamos con las nuevas formulaciones de vacunas contra las nuevas variantes y no sabemos cuándo estarán aprobadas por la EMA (Agencia Europea de Medicamentos) y se vuelve necesario comenzar ya con la cuarta dosis para personas mayores y personas vulnerables. El otoño invierno puede pillarnos con el efecto combinado de la gripe estacional y una octava ola de covid que genere en conjunto una fuerte presión asistencial. Si tenemos repuntes en la incidencia en otoño o invierno lo correcto será volver a adoptar medidas de protección como la obligación de uso de la mascarilla en interiores.

–Con el covid aún haciendo de las suyas, llega la viruela del mono: ¿hasta qué punto debe preocuparnos?

–En cuanto a la viruela del mono debemos entender que es un problema de salud pública que hay que atajar, pero no es una nueva pandemia ni amenaza. Se trata de brotes epidémicos en países no endémicos que se concentran en grupos de alto riesgo.

Compartir el artículo

stats