09 de abril de 2018
09.04.2018

Los artesanos piden más apoyo regional para promocionar sus quesos fuera

"Se necesita presupuesto para publicidad", dicen en el festival poleso los productores, que lamentan que la fama siga limitada al cabrales

09.04.2018 | 01:56
El público, ayer, en una cata guiada por el experto Aitor Luis Vega, en el taller gastronómico que impartió en la plaza cubierta de la Pola.

Los queseros artesanos de Asturias piden más promoción para sus productos, sobre todo fuera de la región. Reconocen que el cabrales es popular y conocido lejos de las fronteras asturianas y que el gamonéu tiene cierta aceptación, pero ningún otro tipo. "El afuega'l pitu y el casín son grandes desconocidos fuera de Asturias", destaca Marcolina Quesada Cueto, con quesería en San Martín (Salas) y que ayer vendía sus productos en el XIII Mercado de Primavera de Pola de Siero. "Hay que salir fuera, pero se necesita publicidad y presupuesto para promoción", reconoce.

María Dolores Collera, que acudió a Siero con sus quesos de Vidiago (Llanes), se pronunciaba en la misma línea, al igual que Belén Bulnes, de Cangas de Onís: "hace falta más promoción y publicidad". Aunque Bulnes, que apuesta por el gamonéu, reconoce que la Denominación de Origen Protegida (DOP) "tiene un privilegio y abre camino, así y todo hay mucho por hacer en Asturias y fuera". Argumenta que, pese a que la región "tiene muchos quesos, carece de cultura quesera. El cabrales se conoce más, pero el gamonéu es más desconocido".

Isabel Cotera es la sexta generación de una familia de tradición quesera en Arenas de Cabrales. Su madre, Dorita Díaz Posada, lo tiene claro: "Es el rey de los quesos". Reconoce que tiene como ventaja que es "un producto milenario" y confiesa que su vida tiene dos pilares: el queso y la familia.

En la Pola se pudieron comprar hasta más de 60 tipos y algunos tan novedosos como el que presentó Pascual Cabaño, elegido Mejor Queso de Primavera del mercado. Es el "Máximo del Rey Silo", afinado con magaya (restos del mayado de manzana para la elaboración de sidra). Explica que es un queso de cuajada láctica y leche cruda y entera de vaca.

Una vez cuajado, madurado y seco "se mete en toneles de madera y se cubre con magaya", indicó Cabaño. "Aporta sabores frutales, a manzana, y el zumo que fermenta dentro aporta toques a sidra", apostilló el quesero de Grado. Tal es su éxito que no tenía quesos para vender, sólo para probar. Cocineros de renombre como José Andrés y Carme Ruscalleda lo utilizan en sus recetas.

El jurado, formado por los miembros de la Cofradía Amigos de los Quesos del Principado de Asturias Rafael Secades (cofrade mayor), Luis Busto y José Sánchez Ocaña, destacó la "capacidad de sorprender" de este producto. "Cada vez se buscan quesos más interesantes, originales y capaces de sorprender al público", destacó Secades, que añadió que está demostrada su "calidad excelente", pero reconoce que necesitan más promoción y apoyo. Otras propuestas novedosas fueron , por ejemplo, el queso de fermentación láctica con arándanos de Marcolina Quesada o el adobáu con aceite de oliva y pimentón de María Dolores Collera.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook