Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Muñó reclama un acceso digno: “No podemos entrar ni salir de casa si no es en todoterreno”

Vecinos de la parroquia sierense urgen con una protesta ante el Ayuntamiento la reparación del vial de la localidad, pendiente desde 2016

Delante, de izquierda a derecha, Vidal González, José Reneiro, Rafael Osorio y Hugo Nava. Detrás, Eduardo Llosa, Constantino Súarez y Mapi Madrid | A. I.

Delante, de izquierda a derecha, Vidal González, José Reneiro, Rafael Osorio y Hugo Nava. Detrás, Eduardo Llosa, Constantino Súarez y Mapi Madrid | A. I.

Los vecinos de Muñó se presentaron ayer ante el Ayuntamiento de Siero, en la Pola, acompañados de representantes de los grupos del PP, Ciudadanos y Foro, para urgir el arreglo del camino de su localidad que une Barbales y La Rescuarta. Su estado de grave deterioro impide el paso del ganado, de cualquier tipo de vehículo –incluidos tractores– que no tenga tracción a las cuatro ruedas e incluso el tránsito de los 12 residentes de la zona, que no consiguen llegar a sus casas, fincas o a un manantial de agua del lugar.

Llevan a vueltas con esta situación desde 2016: reclaman la reparación del vial desde entonces, aunque las condiciones del tramo empeoraron especialmente en 2018 por los daños de los temporales de lluvias de aquel año. A pesar de repetidos escritos al Consistorio, no han conseguido la mejora. “Nos venían diciendo que no era algo prioritario”, apunta el portavoz vecinal, Vidal González. Sin embargo, durante la mañana de ayer, los afectados pudieron comunicarse con el edil Alejandro Villa, comprometiéndose este a arreglar a la mayor brevedad posible la parte del camino que lleva a uno de los domicilios.

Este último caso es el que reviste mayor problema, el de una familia que tiene que acceder a su casa en todoterreno. No obstante, no es la única con dificultades. Actualmente, los afectados se ven obligados a dar un enorme rodeo para acceder a sus fincas y en algunos casos a sus propias viviendas. Hay personas mayores para las que esta situación supone un enorme inconveniente. La vía, además, es inaccesible para el ganado.

El recorrido del camino tiene una longitud de 1.300 metros, pero solo se solicita la reparación de la zona más dañada, unos 220 metros. Sin embargo, al entender del concejal del área, este espacio que presenta importantes hundimientos es “una vía más bien de uso agrícola”. La idea es arreglar de urgencia el tramo que conecta con las viviendas, dejando el otro pendiente.

Villa insistió además en que “no ha recibido escrito alguno solicitando el arreglo”. Aunque eso choca con la información aportada por los afectados, que mostraron copia de la última petición que metieron por registro municipal, fechada en octubre del año pasado, estando el concejal ya en el cargo.

Los vecinos, en la vía para la que piden el arreglo, en una imagen de archivo.

Las anteriores solicitudes que esgrimen los afectados se remontan a 2016, cuando el antiguo alcalde de barrio pidió por primera vez la obra, y a 2018, momento en que los temporales de lluvia aceleraron el deterioro de la zona. Posteriormente, según relata González, hubo un incendio en los montes que rodean el camino, “y al estar en esas condiciones, sin hormigonar, no pudo servir de cortafuegos, con el riesgo de que las llamas llegaran a viviendas y terrenos con ganado”.

Por suerte no fue así y en meses posteriores hubo acercamientos informales con el Consistorio, que no acabaron de fructificar. Ahora, sin plazos, Villa se compromete a ejecutar parte de la obra, la que se considera más esencial, y a buscar “algún método para canalizar el agua, que es lo que genera el deterioro”.

Los vecinos, en todo caso, quieren que el arreglo incluya la parte que lleva a las fincas donde tienen el ganado y pretenden que la intervención allí se pueda agilizar también. Incluso se ofrecen a extender el hormigón ellos mismos, como ya hicieran en otras ocasiones.

Los inconvenientes en la zona son muchos. Según una de las afectadas, “la carretera que llega abajo del camino tuvo un argayo y, si bien se pasa con coche, un camión de ganado no puede sortearlo”. En todo caso, lo prioritario es el área de paso para casas y prados, que incluso llegó a acoger pruebas deportivas. “Hubo al menos cuatro de bicicleta de montaña y está incluido en algunas guías de rutas para todoterrenos”, concluyó González.

Compartir el artículo

stats