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El grafiti del gato negro triunfa en Europa

La revista “Street Art Cities” reconoce en su número de enero la pintura de “Xolaka” en Lugones como la mejor del continente

Detalle del grafiti de Lugones

El grafiti del gato negro de Lugones sigue cosechando elogios y reconocimientos. Conquistó los corazones de los vecinos, trajo suerte a la administración de lotería propietaria de la pared que lo decora –que al poco de finalizarse la obra dio un premio importante– y, ahora, ha sido distinguido en el número de enero de la revista Street Art Cities como el mejor de Europa. Una distinción que celebra su creador, Ángel Caballero, “Xolaka”, cuyo mensaje “animalista” ha cuajado y motiva al concejo a llenar sus núcleos urbanos de murales similares.

Este galardón no es el primero que recibe una pintura urbana de Lugones. El primer mural que se hizo en la localidad, a cargo de David Esteban, conocido como “Da2.0”, en la calle Antonio Machado, ya tuvo una gran acogida entre la crítica internacional. También a pie de calle gustan estas obras de arte. Lo reconocen los vecinos, que se paran con frecuencia a observarlos y a fotografiarse junto a ellas. El gato negro de “Xolaka” también ha dado que hablar por otros motivos: por el hecho de que la administración de loterías pegada a la pared donde está el grafiti dio un gran premio de la bonoloto apenas cinco días después de que Caballero concluyera el trabajo. “Da suerte”, empezaron a comentar los lugonenses.

El artista "Xolaca", con el alcalde de Siero, junto al grafiti

La iniciativa de llenar las principales ciudades de Siero de murales surgió hace unos meses. Entre otros, Pablo Suárez, vecino de Lugones y coordinador de Ciudadanos en el municipio, propuso que se aprovecharan las fachadas de los entornos urbanos para hacer grandes murales. “Sacar el arte a la calle”, como comentaba Caballero tras acabar la obra.

Así, en el mes de julio, David Esteban completó una enorme pintura de 150 metros, en la calle Antonio Machado, en la que se puede ver a su hijo haciendo una pajarita con un tetrabrik y lanzándola al aire. La idea a trasladar con la obra era, en este caso, que este tipo de envase no es reciclable pese a lo que se crea popularmente.

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