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Desentierran los “tesoros” de Siero

Los lectores de “La Ayalga” descubren las urnas y gemas preparadas por Maider García, artesana afincada en El Cutu

Arriba, Maider García. En primer término, por la izquierda, Juan Gómez, Patricia García y Adolfo Lombardero. | A. I.

Arriba, Maider García. En primer término, por la izquierda, Juan Gómez, Patricia García y Adolfo Lombardero. | A. I.

Los “tesoros” asociados a criaturas mitológicas asturianas, forjados por la artesana Maider García en su taller de El Cutu, en Siero, han empezado a ser desenterradas gracias a las pistas del libro de Adolfo Lombardero “La Ayalga”. Los lectores se han volcado con el reto, “demostrando que a la gente le gusta buscar tesoros, que genera ilusión”, apuntan el autor y su socio Iván Ojanguren. Ellos, junto a Maider García, entregaron los premios correspondientes a una de las parejas de buscadores –llamados “ayalgueros”– más apasionados y exitosos de cuantos lo han intentado.

Ellos son Juan Gómez y Patricia García, residentes en Oviedo, que han hallado la friolera de seis ubicaciones de “tesoros”, en su búsqueda de las dos grandes reliquias, las llaves de oro y bronce. “Desde que tuvimos el libro en las manos nos llevó tres semanas encontrar la urna. Tuvimos que ir bastante lejos y volver en dos ocasiones, porque estaba más escondido de lo que esperábamos y habíamos ido en vaqueros en la primera incursión”, recuerdan.

Cuando la hallaron, solo quedaban otras dos urnas por aparecer, conteniendo todas pistas para encontrar la llave de oro. Sin embargo, en las mismas ubicaciones de esas urnas aparecieron unas gemas, que llevan a una segunda llave, la de bronce, que los ayalgueros buscan con ahínco.

“Tenemos cinco gemas, pero sabemos que hay otros que tienen seis. Estamos en un pique importante”, reconocen Gómez y García, que tienen previsto continuar la búsqueda en los próximos días.

El autor del libro y Ojanguren les escuchan encantados. El libro ha sido todo un éxito, con 500 ejemplares vendidos en cuestión de cuatro meses: “La gente nos ha sorprendido para bien, encontrando todo muy rápido y confirmando ese planteamiento que teníamos de involucrar al lector, que no fuera pasivo”, comentan. Precisamente, tal y como explican, “hay mucha gente que nos ha comentado que se lo regaló a personas que no solían leer y que, sin embargo, disfrutaron con ‘La Ayalga’”. Les enorgullece especialmente que el libro se haya usado en centros educativos, como el colegio Pando, en Oviedo.

Tal es el grado de satisfacción de Lombardero y Ojanguren que ya están trabajando en un nuevo libro, con pistas para hallar reliquias asturianas relacionadas con la hermandad del “Pesi”. “Una sociedad secreta que guarda algunas de las reliquias asturianas más importantes, como la cruz de madera de Pelayo”, avanzan.

El nuevo libro, previsto para finales de año, espera poder transmitir conocimientos de algunos oficios tradicionales o de útiles propios de la región, que están casi en desuso.

Una nueva búsqueda que, seguramente, se entrelazará con las que están abiertas en la actualidad, en base al primer tomo de “La Ayalga”. De momento, dos parejas de buscadores están más avanzados con vistas a encontrar la ansiada llave de bronce.

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