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Villaviciosa solicitará apoyo a Cultura para conservar varios templos románicos

Santa Eulalia de la Lloraza y San Andrés de Valdebárcena requieren actuaciones “urgentes”

La iglesia de Santa Eulalia de la Lloraza. | Olaya Pena

La iglesia de Santa Eulalia de la Lloraza. | Olaya Pena

El concejo maliayés alberga la mayor concentración de templos románicos de Asturias, lo que supone una de sus principales riquezas patrimoniales. Por ello, explican desde el Ayuntamiento, son muchas las inversiones necesarias para su conservación y se va a solicitar el apoyo del Principado. Así lo ha anunciado el alcalde, Alejandro Vega, que dirigirá la petición a la consejería de Cultura.

Pórtico de Santa Eulalia de la Lloraza.

Según los estudios realizados por los técnicos municipales, los monumentos que presentan mayor urgencia en su rehabilitación son la Iglesia de Santa Eulalia de la Lloraza, en la parroquia de Oles, y la de San Andrés de Valdebárcena. También apremia realizar intervenciones en el tejado del conjunto del convento de San Salvador de Valdediós, concretamente en la zona que limita con la actual hospedería. En este caso, al no estar ocupado “El Conventín” por ninguna orden monástica, la titularidad es del Arzobispado, al igual que los dos templos anteriormente citados.

Detalle de una de las ornamentaciones de la zona superior del arco de entrada.

Detalle de una de las ornamentaciones de la zona superior del arco de entrada. Olaya PENA

“Desde el Gobierno municipal vamos a dirigir un escrito a la consejería de Cultura para que se incluyan en próximos presupuestos partidas con cargo a Patrimonio Histórico para obras de conservación y mejora de las iglesias de Santa Eulalia de La Lloraza y San Andrés de Valdebárcena”, señaló el regidor maliayés.

Según han explicado también desde la Fundación Cardín, promotora de la recuperación y divulgación del patrimonio histórico artístico del concejo, la iglesia de Valdebárcena –que data de principios del siglo XII– requiere “urgentemente” del tratamiento de humedades en la zona de la portada que linda con la esquina sur. “La iglesia no respira bien por esa parte ya que, al ser una zona cubierta, la ventilación es muy deficiente”, comentó Rebeca Meana, guía de la Fundación. “El suelo del interior necesita una restauración, ya que tiene zonas donde la madera está podrida y es hasta peligroso”, añade.

En cuanto a la iglesia de la Lloraza, del siglo XIII, Meana explica que “es fundamental retejar la zona del pórtico que cubre la portada principal, que tiene unos agujeros del tamaño de una persona, y eso crea humedades que ya están empezando a afectar a los relieves al carcomer la piedra”.

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