Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las capillas rurales de los concejos de Pravia y Salas sufren una oleada de robos

“Los ladrones fuerzan las puertas y se llevan el dinero del cepillo a plena luz del día y con impunidad”, denuncia el párroco de Arango, Luis López

Estado en que quedó la puerta de la iglesia de Arango, en Pravia. | S. A.

La Guardia Civil investiga varios daños y robos producidos en capillas de las zonas rurales de Pravia y Salas que han tenido lugar en los últimos días. Por ello, hace un llamamiento para la colaboración de los vecinos de los pueblos, con el fin de dar con los autores, quienes fuerzan las puertas de las iglesias y se llevan el dinero de los cepillos y cajetines, así como cualquier objeto de valor que pillan a su paso. Así, la Benemérita recomienda que, ante cualquier incidencia en las inmediaciones de los templos religiosos, o el avistamiento de personas que pueden ser sospechosas, se pase aviso a través del teléfono 062 o llamando al cuartel de Pravia, cuyo número es el 985 82 00 74.

Según informa la Guardia Civil de Pravia, los autores fuerzan violentamente las capillas rurales para hacerse con el dinero de la parroquia con el que, en muchos casos, los vecinos sufragan las mejoras en los inmuebles. Además, los ladrones, tal y como han podido constatar los investigadores, se desplazan en un vehículo de tamaño mediano, de tipo compacto y color blanco, que podría ser del tamaño de un coche de la marca Audi, en concreto del modelo A-3.

A lo largo del pasado fin de semana, solo en el concejo de Pravia, entraron en la capilla de La Castañal y en la iglesia de Cordovero. También lo intentaron en Arango. “Un vecino escuchó unos golpes sobre las cuatro y media de la tarde y, cuando se acercó, encontró allí a un chico que le dijo hasta luego, buenas tardes, y se fue al coche que lo estaba esperando en la carretera general”, comenta Luis López, párroco en la zona. El joven no consiguió entrar en el templo de Arango, pero sí dejó la puerta rota. “En La Castañal también quedó la puerta destrozada y es una pena porque justo los vecinos acababan de arreglar la capilla, que quedó muy guapa y se iba a inaugurar este verano”, detalla el sacerdote.

López lamenta estos robos que, además de los daños que producen, hacen desaparecer el dinero de los cepillos con el que los parroquianos afrontan el mantenimiento de las capillas. “Lo poco que puede haber es de los vecinos. Así es como se pintan o se arregla un canalón”, precisa el párroco. Además, señala que la gente está preocupada con los robos “pues se producen a la luz del día, con total impunidad y dejando claro lo desatendido que está el medio rural”.

Los robos no han afectado solo al municipio de Pravia. En el vecino concejo de Salas “arrasaron”, detalla Luis López. Tal y como confirma el sacerdote de Cornellana, Arturo García, los cacos han asaltado las iglesias de Santiago de La Barca y Doriga. También han a actuado en otras parroquias pertenecientes a la villa de Salas. “Parece ser que van en un coche blanco, con niños y que una chica tiene coleta”, advierte el cura a sus parroquianos y les emplaza a llamar a la Guardia Civil si ven algo raro.

Compartir el artículo

stats