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La historia de los cuatro carreñenses de Mauthausen llega a la Junta General

"Qué alegría se llevarían si vieran que la libertad y la democracia triunfaron", señalan familiares de los deportados, que fallecieron en el campo nazi

Marcelino Marcos Líndez, en el centro, junto a familiares de los cuatro carreñenses de Mauthausen, ayer, en la Junta General del Principado. | B. G.

Los familiares de José García Cuervo, Servando Suárez García, Robustiano Fernández Rodríguez y José Cuervo Álvarez vieron ayer como se cumplía una meta más en el reconocimiento de sus antepasados. Los cuatro, del concejo de Carreño, fueron durante el siglo XX primero deportados y posteriormente asesinados en el campo de concentración nazi de Mauthausen. Hace unas semanas se organizó un homenaje en Candás, donde se inauguró un monolito en su honor y precisamente ahí surgió la idea del recibimiento institucional, que se materializó durante el día de ayer.

Marcelino Marcos Líndez, presidente de la Junta General del Principado, recibió a la expedición, formada por más de una veintena de personas, entre las que se encontraban familiares de los cuatro homenajeados, los encargados de construir el monolito recientemente inaugurado que luce en su memoria en Candás y la alcaldesa de Carreño, Amelia Fernández. Después de recibir el saludo y las palabras del presidente de la Junta, la archivera Josefina Velasco encabezó una visita guiada por el edificio. Las familias entregaron un dossier de cada uno de los cuatro carreñenses deportados, que pasaron a formar parte de los fondos de la Junta General.

Con la visita se cumple una aspiración más por luchar y mantener presente el recuerdo de estas cuatro personas, como define José Manuel Cuervo, sobrino de Servando Suárez, uno de los fallecidos: “Estos actos son de agradecer. Para mí tienen un gran valor. El hecho de recuperar su memoria es muy importante. Hay que tener en cuenta que todos ellos fallecieron sin conocer una España democrática ni libre. Qué alegría llevarían si vieran que la libertad y la democracia triunfaron. Hay algo que les debemos y es que contribuyeron al estado de bienestar y libertad que hoy tenemos. Su memoria, su recuerdo y su aportación a generaciones posteriores son muy importantes”.

Carreño sigue así recordando la memoria de estas cuatro personas, de las que se ha ido construyendo la historia poco a poco gracias a sus familiares. Los cuatro crecieron en el concejo, y tras tener que abandonar el país, fueron capturados por separado en Francia, antes de acabar en el campo de exterminio de Mauthausen.

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